Leire Pajín
Member of the European Parliament · S&D · ES
“Señora presidenta, en los últimos días hemos vivido récords de temperatura en toda Europa. Y mucho me temo que este va a ser el verano más fresco de los próximos años. Las olas de calor han dejado miles de víctimas y han multiplicado los incendios.”
“Señor presidente, señora comisaria, les confieso que asisto a este debate con dosis de frustración y de impotencia, porque traemos una y otra vez el debate sobre Sudán a esta Cámara mientras Sudán se desangra y El Obeid se convierte en un símbolo de una tragedia anunciada una y otra vez.”
“El Derecho humanitario internacional no puede ser una promesa vacía ni una norma selectiva, debe ser siempre nuestra brújula de forma coherente. Es verdad que la Unión Europea ha estado a la altura en la necesidad de la ayuda humanitaria, pero no es suficiente.”
“Tenemos que entender su dimensión, su frecuencia y su virulencia en emergencia climática. No podremos hacerlo si no desmantelamos las leyes que protegen y monitorean nuestros bosques como aquí se está intentando.”
“Señora presidenta, señor comisario, con nuestro apoyo, Europa y México no solo sellarán un acuerdo estratégico, sino una forma compartida de entender el mundo.”
“Porque, además, abre nuevas oportunidades a nuestras pymes y protege especialmente a sectores como el turrón o los cítricos. Pero, sobre todo, lo apoyamos porque, en el actual tablero geopolítico, un acuerdo con un país como México es la mejor brújula.”
The complete record
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“Señorías, si seguimos reduciendo nuestro compromiso con la ayuda humanitaria, si seguimos reduciendo nuestro compromiso con la financiación para el desarrollo, si seguimos dando señales de que los problemas del Sur Global no nos importan, no solo condenaremos a millones de personas, sino que, además, acabaremos poniendo nuestra seguridad y nuestras vidas en peligro. 3-0435-0000 Procedura "catch-the-eye" 3-0436-0000”
“Señora presidenta, señora comisaria, el informe de las Naciones Unidas sobre ayuda humanitaria refleja que hay dos tendencias que están incrementando las necesidades humanitarias en el mundo: los conflictos y las devastadoras consecuencias del cambio climático. Ambas se dan de forma desesperada en Sudán del Sur. Un país expuesto a las consecuencias del cambio climático, a los desastres naturales y a la violencia, pero, con todo, lo más difícil de todo a lo que se enfrenta Sudán del Sur es a nuestra indiferencia. La indiferencia de quienes pretenden que reduzcamos nuestro compromiso con la ayuda humanitaria y con la cooperación al desarrollo. La indiferencia de quienes miran hacia otro lado o quienes votan en contra del informe sobre la financiación para el desarrollo sostenible.”
“Le exigimos de una vez por todas que suspenda el Acuerdo de Asociación, que aplique sanciones individualizadas, que restrinja el comercio con Israel, que impida la venta y la utilización de las armas y que exija de una vez por todas la entrada de ayuda humanitaria de las Naciones Unidas. ¿Lo va a hacer esta vez? Porque todo lo demás ya es complicidad. 2-0550-0000”
“Señor presidente, una vez más traemos al Pleno el genocidio continuo y diario de la población de Gaza. Pero hoy basta ya de palabras. Es hora de hablar de la inacción, de la vergonzosa hipocresía y de nuestra indiferencia. Señora alta representante, ¿de verdad vamos a volverles a decir a nuestros ciudadanos que no vamos a hacer nada? ¿Vamos a seguir tolerando el asesinato de niños y el bloqueo de ayuda humanitaria? ¿Con qué cara vamos a decirle a los periodistas que se juegan la vida para contarnos la verdad, a los actores humanitarios, que no vamos a hacer nada? Señora Kallas, tiene usted instrumentos para presionar al Gobierno de Israel.”
“La Unión Europea debe actuar ya: ni un segundo más de un acuerdo comercial con un país que utiliza la ayuda humanitaria como instrumento de ocupación, como arma de guerra, como tortura de hambre y de frío. Ni un minuto más de complicidad. Debemos acabar con esta barbarie, garantizar la ayuda humanitaria, conseguir la paz y desplegar toda nuestra fuerza de paz, política y de diplomacia humanitaria para parar de una vez por todas. Basta de palabras: es el momento de actuar. Todo lo demás es ya complicidad. 1-0104-0000”
“Señora presidenta, el último año y medio, los últimos meses y, especialmente, las últimas horas se quedarán marcados en el calendario de la historia para siempre; y marcarán qué clase de sociedad somos, qué talla moral tenemos —especialmente los representantes políticos—, en qué lado de la historia estuvimos. Y cuando nuestros hijos, sobrinos y nietos nos miren a los ojos y nos pregunten qué estábamos haciendo y cómo respondimos mientras se televisaba un genocidio, una limpieza étnica, la Unión Europea no estará a la altura de la respuesta. Señora vicepresidenta Kallas, lamento mucho que hoy no esté aquí. Basta de mirar a otro lado, basta de apoyar y de ser cómplices de la instrumentalización de la ayuda.”
“Y, sobre todo, necesitamos acompañar a las familias, darles un mensaje de esperanza, un mensaje de compromiso político de verdad, de acompañamiento a sus circunstancias sociales y a su esperanza de vida. Por eso creemos que hay que seguir avanzando, creemos que la salud es un derecho inalienable y debemos garantizar que exista igualdad en el acceso de todas las personas, también de las que padecen estas enfermedades. 4-0043-0000 Interventions à la demande 4-0044-0000”
“Señor presidente, en este debate deberíamos empezar por el lenguaje, porque más que de enfermedades raras estamos hablando de enfermedades que afectan a entre veintisiete y treinta y seis millones de personas en la Unión Europea. Hablamos de entre seis mil y ocho mil enfermedades diferentes, algunas de las cuales pueden afectar tan solo a unos pocos, pero otras pueden afectar a más de 245 000 personas. Aproximadamente, además, el 80 % de estas enfermedades son de origen genético, lo que resalta la necesidad urgente de atención y recursos en investigación y en tratamiento. Es verdad que hemos avanzado. Hemos coordinado mejor la investigación. Hemos hecho una apuesta por coordinar y tener mejores datos agregados. Pero necesitamos ir mucho más allá.”
“Necesitamos saber dónde están nuestras capacidades e integrar nuestros instrumentos civiles y militares. Necesitamos integrar todos los ámbitos de gobernanza global y local y, sobre todo, generar una cultura ciudadana de la respuesta. La gente debe saber cómo hacerlo y cuándo hacerlo. Y necesitamos, sobre todo, instrumentos de comunicación y de lucha eficaz contra la desinformación. 2-0352-0000”
“Señora presidenta, señoras comisarias, «el proceso de globalización ha ampliado el concepto de seguridad que, superando las concepciones meramente militares, ha adquirido un carácter multidimensional». Esta frase la pronunció nuestro primer alto representante, Javier Solana, hace más de veinte años. Entonces ya tenía razón y, desde entonces hasta hoy, la Unión Europea ha vivido inundaciones, desastres naturales devastadores, una pandemia, ciberataques, amenazas digitales a nuestra democracia, amenazas militares. Necesitamos un cambio de mentalidad para pasar de la reacción a la anticipación, a estar meramente preparados. Pero, en un mundo de amenazas globales, ¿qué significa estar preparados? En primer lugar, es conocer las amenazas reales con rigor —todas ellas— y combatir a los que las niegan.”
“Hemos hablado hoy de seguridad. Y yo les digo: la seguridad no es solo una cuestión de defensa, es una cuestión también de resolución de conflictos y de lucha contra la pobreza. 3-0526-0000”
“Señor presidente, señorías, la situación humanitaria en Sudán es el espejo donde se reflejan todos los fracasos de la comunidad internacional: el impacto del cambio climático, la pobreza extrema de más de la mitad de la población, la violación y la violencia sexual sistemática contra niñas y niños como arma de guerra, la desaparición de los hospitales y de cualquier tipo de infraestructura.... uno se pregunta qué más tiene que pasar para que nos tomemos en serio la situación de Sudán. Porque lo peor de todo es el olvido sistemático al que hemos sometido a los ciudadanos de Sudán. Y por si esto fuera poco, entrará en vigor este lunes la decisión de la Administración norteamericana de retirar su ayuda oficial al desarrollo. Y eso obliga a la Unión Europea a redoblar sus esfuerzos, a estar todavía más presente si cabe.”
“Por eso, es importante dejar bien claro que este Acuerdo también recuerda de forma muy clara los derechos laborales, la igualdad de género o los derechos de los pueblos indígenas y de los pequeños productores de aquí y de allí. Y somos también sensibles a los sectores agrícolas —los cítricos, por ejemplo—, pero queremos decirles que este Acuerdo recoge cláusulas y tenemos herramientas como el observatorio europeo o, por supuesto, las cláusulas de salvaguardia, que vamos a utilizar para defender un buen Acuerdo para los intereses de nuestros agricultores aquí y allí. 4-0095-0000”
“Señor presidente, se ha dicho que el Acuerdo con el Mercosur es muy relevante en términos comerciales, pero es sobre todo muy relevante en términos geopolíticos. Llevamos meses hablando de la necesidad de una autonomía estratégica de la Unión Europea. ¿Y con quién nos vamos a aliar si no es con una región como América Latina, con la que compartimos valores, con la que hemos defendido en el ámbito multilateral el Acuerdo de París o la Agenda 2030? Y, por supuesto, es importante que en este debate hablemos de lo que realmente contiene este Acuerdo, porque claro que somos sensibles a los elementos ambientales. Por eso, conviene decir que este Acuerdo incluye compromisos vinculantes para la protección de los bosques y de la naturaleza, que son fundamentales. También somos sensibles —como no puede ser de otra manera— a los elementos sociales.”
“Señora comisaria, coincidimos con su análisis y con su orientación, pero el anuncio de recorte de la ayuda europea y los rumores en torno a recortes del Servicio Europeo de Acción Exterior o reorientación de los instrumentos de cooperación en función de otros intereses van en la dirección contraria. La Unión Europea debe blindar el Derecho internacional humanitario. Debe convertirse en la garantía de la paz y del multilateralismo y debe hacerlo por coherencia, no solo por solidaridad, también por garantizar el bienestar y la seguridad de sus ciudadanos, que, si no, no podrá hacerlo. 3-0423-0000”
“Señora presidenta, el multilateralismo ha entrado en su peor escenario tras la vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca. La retirada de los Estados Unidos de los acuerdos globales de la OMS y de los programas de investigación es un golpe letal para la paz, la lucha contra el cambio climático, las pandemias y la desigualdad. Y lo que es peor, el desmantelamiento deliberado de la arquitectura de ayuda humanitaria más importante del mundo es un mensaje de desesperanza para la humanidad, pero sobre todo es una torpeza gigante para los objetivos geopolíticos de los Estados Unidos. Porque este no es un debate solo de solidaridad, que también, es un debate también sobre cómo se garantiza la seguridad en el mundo. Y esa amenaza para la seguridad es aún mayor ante el riesgo de que Europa no reaccione a tiempo, contundente e inteligentemente.”
“Señorías, una Europa sin memoria es una Europa que no puede mirar al futuro ni a la convivencia en paz; una Europa sin memoria es aquella donde los jóvenes no saben lo que pasó ni lo que fue la conquista de la libertad. Por eso queremos una Unión Europea que garantice el derecho a la memoria, a la reparación y a la justicia en todo el mundo, también en España, y que impida la derogación de leyes de la memoria que condena a las víctimas a seguir en las cunetas. Por eso, dejémonos de hipocresía y luchemos por la memoria y la dignidad de todas las víctimas en el mundo, también en Europa y en España. 1-0173-0000”
“(inicio de la intervención fuera de micrófono) ... aquí este debate, pero les invito a que sea un debate sincero, fuera hipocresías. Porque la Declaración Universal de Derechos Humanos es una declaración de paz para que todas las personas vivan libres e iguales en dignidad y derechos, y hay grupos en esta Cámara que diferencian las crisis humanitarias y también las víctimas: solo hay que ver lo que dicen o cómo responden a las víctimas de Gaza o de otras crisis; tampoco lo hacen en mi país donde tiempo después, mucho tiempo después de esa declaración, todavía sufríamos una larga dictadura llena de desapariciones y de muertes.”
“Señorías, no podemos estar hablando aquí de las sequías y de la desertificación, pero luego intentar retrasar y retardar las normas que protegen contra la degradación de los suelos o que protegen la biodiversidad. No podemos hablar aquí de las cifras, pero después querer ser más laxos con las leyes que luchan contra eso. Por eso, señorías, como dijo el Tribunal de Cuentas, como dijo Naciones Unidas y como ha dicho el Consejo, necesitamos un plan ambicioso, transversal, que se coordine con otras Convenciones de las Naciones Unidas, con presupuesto y con objetivos, sin más demora. 4-0051-0000”
“Señor presidente, señorías, se ha dicho aquí reiteradamente, nos enfrentamos a una crisis aparentemente silenciosa, pero profundamente devastadora: la desertificación, la pérdida de suelos fértiles y de recursos hídricos. De nuevo, es una crisis global que nos afecta a todos, también en Europa, especialmente en el Mediterráneo, en países como España, en regiones como Alicante. Hasta el 40 % de las tierras del mundo —casi la mitad— están degradadas. Esto supone una amenaza a la biodiversidad, pero también a la seguridad alimentaria. Las cifras lo dejan bien claro: el 90 % de la población mundial pasa hambre; es decir, más de 700 millones de personas, por no hablar de los cientos de miles de desplazados y de refugiados por la desertificación y por el cambio climático. El derecho a la alimentación es fundamental.”
“Necesitamos más coordinación y dejar de trabajar en silos. Necesitamos también coordinarnos y fortalecer las capacidades de los actores locales y pensar en el llamado «nexo», en cómo mantener la asistencia humanitaria mientras pensamos en las capacidades del futuro. Es esencial también proteger a las mujeres y la Unión Europea —nosotros y nosotras— tiene la responsabilidad de atender el sufrimiento humano allí donde se encuentre. No podemos dejarles solos. 2-0546-0000”
“Señor presidente, señor comisario, diez millones de desplazados, veinticinco millones de personas que necesitan urgentemente ayuda humanitaria, una escalada de violencia sexual intolerable e inimaginable, zonas clasificadas como áreas de hambruna: estamos presenciando una catástrofe de dimensiones históricas. Sudán es hoy, tristemente, la gran crisis olvidada, ignorada por la indiferencia de aquellos que pueden y deberían hacer algo. Sudán nos obliga a pensar, además, en cómo podemos mejorar nuestro sistema humanitario actual, porque necesitamos más recursos, con un nuevo marco financiero plurianual ambicioso en acción humanitaria, y más instrumentos de financiación para combatir el impacto del cambio climático, pero también debemos pensar en cómo podemos trabajar de forma más coordinada con los actores humanitarios.”
“Debemos garantizar que la ayuda humanitaria llegue a toda la población, sin cortapisas y de forma clara. Debemos dejar trabajar a los trabajadores humanitarios, especialmente al UNRWA. Y la Unión Europea debe trabajar por una solución definitiva de los dos Estados, desplegando toda su capacidad diplomática y apoyando a la Corte Penal Internacional. Pero, sobre todo, señorías, debemos —la Unión Europea especialmente— atender a la población que sufre y que pide ayuda, la pida en árabe, en ucraniano, en pastún o en castellano, porque aquí no es aceptable el doble rasero. 1-0086-0000”
“Señor presidente, el sufrimiento humano debe ser atendido allá donde se encuentre, prestando especial atención a los más vulnerables. Así rezan los valores de nuestra cultura y religión, de lo que hemos llamado nuestra civilización. Y así también reza el consenso europeo, el de todos nosotros y nosotras sobre ayuda humanitaria. El grito y las lágrimas de una esperanza desesperada —que nos llegaban hace unos días de los miles de refugiados palestinos que han sido masacrados con total impunidad, una y otra vez, y de las familias israelíes que, por fin, pueden abrazar a algunos de sus seres queridos, tras meses de intolerable retención— es el reflejo más claro de lo que estamos viviendo, pero nuestra obligación es convertir esa esperanza débil en una realidad robusta, justa y permanente.”