Jaume Asens Llodrà
Member of the European Parliament · ALE · ES
“Señor presidente, señora comisaria, ayer Israel asesinó a diez civiles, dos menores. Antes de ayer, asesinó al jefe de la agencia egipcia de ayuda humanitaria. Ya son casi 600 los trabajadores humanitarios asesinados en Gaza. Paremos de mandarle armas a Israel.”
“Igual que se niega a cumplir con las resoluciones judiciales de los tribunales de justicia. Creo que lo de la ayuda humanitaria parece una estrategia de marketing. Puede parecerlo para ocultar nuestra participación en ese genocidio. 4-0033-0000 Interventions à la demande 4-0034-0000”
“Señora presidenta, señor comisario, el Consejo Europeo cree en el derecho y en las reglas tanto como la FIFA. Vivimos en un mundo de impunidad: Trump hace una llamada y se anula una tarjeta roja.”
“Señor presidente, señora comisaria, le tengo que confesar algo. Tras Gaza, tras mil días de genocidio, yo soy otra persona. Nadie puede convivir con tanto horror sin cambiar su forma de estar en el mundo, de verse a sí mismo y a la humanidad. Hoy debatimos sobre Israel, pero en realidad debatimos sobre nosotros.”
“Señora presidenta, en Israel sus empresas de inteligencia militar nos pueden estar espiando a todos: a ciudadanos, a periodistas, pero también a diputados. Hemos hablado de Stelios, un amigo, alguien que estaba investigando ese espionaje y resulta que estaba siendo a su vez espiado por el Gobierno griego con el software israelí Pegasus.”
“Señor presidente, señor comisario, ¿ha visto el vídeo donde aparece un ministro animando a sus soldados, entre aplausos y risas, a estrellar a bebés palestinos contra las rocas? ¿Ha leído el informe de la ONU que habla de ello? ¿De un genocidio deliberado contra la infancia palestina?”
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“Señor presidente, señorías del Partido Popular, ninguna lección de antisemitismo o judeofobia, porque los palestinos también son semitas. Nosotros somos los hijos políticos de quienes con los judíos luchamos frente al nazismo y al fascismo. Ustedes son los hijos políticos de quienes les perseguían y los querían fuera. Por eso se aliaron con los sionistas, porque también tenían el mismo objetivo. Y claro, parece que ya no odian a los judíos. Orbán, por ejemplo. Pero el problema no es que hayan dejado de odiar a los judíos, es que odian más a los musulmanes y por eso se han aliado con Israel. Porque como decía el canciller alemán: Israel hace el trabajo sucio de Occidente. Y ustedes, cuando confunden lo que hace Israel con la judeofobia, están haciendo un flaco favor a los judíos.”
“Ninguna justicia es legítima si no hay derechos, justicia ni reparación, y eso empieza por ejecutar la orden de detención internacional contra Netanyahu. ¿Lo otro? Volver a nuestro pasado neocolonial y repartirnos el botín, que es lo que ustedes proponen. Como, claro, hemos puesto la mitad de las bombas, hemos participado de este genocidio... pues ahora reclaman su parte. Esto es una vergüenza. 2-0233-0000”
“Señora presidenta, señora comisaria, esto no es un plan de paz, esto es un plan de negocios de Trump, de su yerno, de sus amigos... para convertir Gaza después de un genocidio en lo que aparecía en su vídeo macabro: en un parque temático, en un resort de lujo. Detrás de todo exterminio, siempre hay un plan de negocios; lo de Hamás es una excusa. Y para que sea viable este plan hace falta mano de obra barata —esclava, si es posible—. Y de ahí el ultimátum a los supervivientes del gueto de Gaza: «u obedecéis o seréis borrados del mapa». Ese es el mismo lenguaje de los imperios coloniales o de los regímenes totalitarios como el nazismo. Pero nosotros, señorías del Partido Socialista, tenemos que defender la ley, los tribunales de justicia, las Naciones Unidas. Ningún plan es legítimo si nace de la impunidad de la ocupación y del exterminio.”
“Que detrás de cada flotilla viene otra flotilla. Ahora mismo hay una a 230 millas de Gaza. Porque lo que nos jugamos allí no solo es el futuro de un pueblo entero. Es el futuro de la humanidad. 1-0185-0000”
“Señora presidenta, les voy a leer algo: «Les pedí mi medicación para el corazón. Me miraron y respondieron: "No eres una persona, eres un animal. Y los animales no necesitan medicinas".» Este es el testimonio de uno de los detenidos tras el abordaje israelí de la Global Sumud Flotilla en aguas internacionales. Como este hay decenas y decenas de europeos, que iban en barcos europeos, y que fueron secuestrados y después golpeados, torturados y humillados en las cárceles israelíes por hacer aquello que Europa y sus Gobiernos deberían haber hecho: un corredor humanitario para salvar vidas. ¿Y qué ha hecho Ursula von der Leyen ante esos crímenes? ¿Proteger a los ciudadanos europeos, a las víctimas? No. Como siempre, ponerse al lado de los verdugos, de los torturadores, de Israel. ¡Qué vergüenza! Pero sepan que no nos vamos a resignar.”
“Señor presidente, Israel ha difundido un vídeo de sus ataques navales amenazando a la Global Sumud Flotilla y diciendo que tratará a sus tripulantes como terroristas. En esos barcos hay europeos. Se navega con banderas de países europeos. Atacarlos es atacar a Europa y por eso la pregunta es clara: ¿qué hará este Parlamento? ¿Y Ursula von der Leyen? ¿Y los Gobiernos?¿Protegerán a los ciudadanos o seguirán manteniendo su silencio cómplice? Si hubiera sido Putin, hoy aquí ya habría habido una condena y quizás barcos de guerra para proteger a los ciudadanos. Pero eso no va a suceder. ¿Y saben por qué? Porque este genocidio es responsabilidad de Europa. La mitad de las bombas que caen en Gaza son europeas. Y los palestinos, como no son blancos, les importan un comino.”
“Somos muchos —y estoy orgulloso de ser abogado— los que no vamos a parar hasta que los responsables tengan que responder ante la justicia y ante la historia. Y ustedes están en esa lista. 2-0374-0000”
“Señora presidenta, dentro de unos años las nuevas generaciones nos van a preguntar qué hicimos mientras en directo se estaba produciendo un genocidio en Gaza. Yo sí sé qué hice. ¿Y ustedes, señora comisaria, señora Kallas, señora Von der Leyen? Ustedes se pusieron de perfil, al lado de los verdugos, y las resoluciones de los tribunales de justicia internacional les rebotan en la conciencia como guisantes contra un casco de acero, sin dejar huella. Es verdad que los más de 60 000 asesinados en Gaza —y los que vendrán— no se pueden levantar para señalarles con el dedo; pero yo sí puedo, a ustedes y a los Gobiernos que siguen dando dinero y armas para engrasar la máquina de exterminio de Israel. Hoy en España se ha admitido una querella contra Netanyahu por el asalto violento a la Flotilla de la Libertad.”
“Como entonces, hay un país que sigue ciegamente a un líder, Netanyahu, otra vez por la supremacía racial, para construir un Estado étnicamente puro. Pero ahora no podemos decir que no lo sabíamos: lo vemos en directo. Ni tan siquiera podemos decir que no participamos, porque llevamos las armas y el dinero para que eso suceda y, por eso, tenemos las manos manchadas de sangre, como Netanyahu. 1-0187-0000”
“Señora presidenta, es insoportable, es insoportable seguir viendo cada día escenas de exterminio en Gaza y que la señora Von der Leyen siga hablando de guerra y se ponga del lado de Israel. Dejar morir a un niño de hambre, un bombardeo a una cafetería en un cumpleaños infantil o a una ambulancia: eso no es un acto de guerra, es un crimen de genocidio. Disparar contra alguien que está en una cola para tener algo de pan: eso no es un accidente, forma parte de un protocolo; lo han reconocido los propios soldados israelíes. La señora Von der Leyen no lo ve porque es cómplice, porque lo confronta con sus prejuicios coloniales de blanca, porque lo confronta con su insensibilidad frente a un horror que nos recuerda escenas que sucedieron en su país durante la Alemania nazi.”
“Forma parte de una misma cultura de poder que comparte con el Partido Popular: la del bipartidismo de un régimen monárquico del 78, de ese bloque inmobiliario y financiero donde están las élites políticas y los constructores que se han forrado a costa de lo que es de todos. Por eso, hoy hace falta algo más que palabras y ceses. Hace falta una regeneración democrática —no solo cosmética—, transparencia y ejemplaridad. Solo así recuperaremos la confianza de la ciudadanía. 3-0285-0000”
“Señor presidente, que el Partido Popular venga hoy aquí a hablar de corrupción es como, no sé, Netanyahu hablando del pacifismo. Ustedes, que son los de «la Fiscalía te lo afina», que crearon la «policía patriótica» para perseguir adversarios, las cloacas para financiarse ilegalmente y amañar elecciones, ustedes que sí han sido calificados por los tribunales y la policía como organización criminal. Si es que tienen más de trescientos imputados o condenados por corrupción: podrían construir una cárcel solo con los del Partido Popular. Ustedes no tienen ninguna legitimidad. Nosotros sí, porque nacimos para luchar contra su corrupción y la del Partido Socialista y en diez años no tenemos ni un solo caso de corrupción. Y desde esa legitimidad podemos decir que lo del Partido Socialista no son solo manzanas podridas o un caso aislado.”
“Esa otra Europa no olvida que «nunca más» era un compromiso con los pueblos perseguidos. Es la que cree que el Derecho internacional no es un lujo, sino una tabla de salvación frente a la barbarie. Es esa Europa de abajo que no preside cumbres, como la señora Kallas, pero encarna el sentido más profundo en nuestra memoria común y, en medio del horror, resiste y elige no ser cómplice. Esa Europa es la que nos salva, la que nos sostiene como humanidad y la que algún día, quizás, vencerá. 3-0161-0000”
“Señora presidenta, ayer le dije a la señora Kallas que sentía vergüenza de ser europeo, y más después de escucharla. Pero hay una Europa de la cual me siento orgulloso, porque hay dos Europas. La Europa de ella, de la señora Kallas, de la banalidad del mal, la que colabora activamente con armas y con dinero en el exterminio de un pueblo entero en Gaza, la que hemos oído hoy en boca del señor Girauta cuando ha dicho «Heil Israel» evocando el saludo nazi. Pero después hay otra Europa, la que pone el cuerpo y se juega el tipo en la Flotilla de la libertad, en el Open Arms, la de los puertos que se niegan a recibir los barcos del genocidio, la que es perseguida en El Cairo ante su silencio ensordecedor. Ni una sola palabra de condena, señora Kallas, ni siquiera cuando los afectados somos eurodiputados.”
“Señor presidente, yo siento vergüenza por ser europeo, y más cuando escucho a la señora Kallas: ¿usted puede dormir tranquila cuando las armas y el dinero europeo sirven para exterminar un pueblo entero en Gaza, cuando mantenemos un acuerdo comercial con quien practica el genocidio, con quien tiene una orden de detención internacional? ¿No tiene un atisbo de humanidad, de duda, de inquietud en su conciencia? Hannah Arendt decía que la banalidad del mal no nace de los monstruos, nace de gente corriente que convive con el horror como si fuera algo normal y que no ve el sufrimiento humano, solo números, negocios, alianzas. Eso es lo que usted y esta Europa representan. ¿Por qué creen que Sudáfrica terminó con el apartheid? Porque se la aisló internacionalmente, porque hubo un boicot.”
“Solo hace falta ver a VOX, el partido de España que sigue reivindicando el franquismo, aliado precisamente del nazismo. 1-0183-0000”
“Señor presidente, Orbán persigue a todos los que considera enemigos de la nación: activistas LGTBI, feministas, migrantes, ONG, jueces... Y, ahora, propone retirarse de la Corte Penal Internacional. ¿Por qué lo hace? Porque con Netanyahu tiene un enemigo común: los musulmanes. Pero, en realidad, el antisemitismo en Hungría no ha desaparecido, se ha desplazado de lugar: ahora es contra los musulmanes. De hecho, muchos de los que antes eran antisemitas y ahora son islamófobos siguen siendo antisemitas. El señor Orbán fomenta campañas antisemitas, como la realizada contra George Soros, con los típicos tópicos y estereotipos de la conspiración judeo‑masónica. Por tanto: ninguna lección de la extrema derecha de antisemitismo, porque el antisemitismo está en su ADN.”
“Pero ahora, a diferencia de entonces, no podemos decir que no sabíamos nada, porque Europa sigue mandando armas, sigue manteniendo el acuerdo comercial con Netanyahu. ¿Qué culpa tienen los palestinos de lo que hicieron en el pasado los europeos, de lo que hicieron algunos, que son los padres ideológicos de los que están hoy aquí sentados y que justifican otra vez otro genocidio? Como entonces, la historia les está mirando a ustedes y les va a volver a juzgar. 4-0054-0000”
“Señor presidente, hoy no basta con recordar. Hay que reconocer el mal cuando se repite con otras víctimas y con otros rostros. La memoria debe servir para prevenir el mal, no como coartada para practicarlo. Eso nos lo recuerdan algunos intelectuales judíos de Israel como Idith Zertal o Meir Margalit cuando nos dicen que Israel utiliza el pasado como escudo para no rendir cuentas con el presente y que Europa —y especialmente Alemania— se aferra a su culpa histórica para seguir manteniendo su lealtad a un Gobierno que está practicando otro genocidio, y así traiciona precisamente aquello que prometió no volver a repetir: nunca más el exterminio de un pueblo, nunca más la complicidad de las democracias europeas.”
“están ahí sentados, en el consejo de administración. Por tanto, si hay que buscar responsabilidades, busquen entre sus amigos. No es que defiendan los intereses de las corporaciones, es que defienden sus intereses. El problema es que creen que la energía es un privilegio, y es un derecho. 3-0271-0000”
“Señora presidenta, después de escuchar a la derecha, creo que el problema real no es el apagón, es la oscuridad ideológica, la caverna en la que viven ustedes. Salgan de la caverna, señora Montserrat, señor Buxadé. El apagón no lo provocó ni el sol ni el viento, lo provocó un sistema energético privatizado por ustedes —que vendieron a sus amigos, a los amigos del señor Aznar, al señor Villalonga—, que no tiene ningún control público y que se disfraza de libre mercado, cuando es un monopolio. Y el problema es que solo busca los beneficios económicos y, por eso, no han hecho las inversiones necesarias para evitar esto —porque esto lo habían previsto los expertos—. El problema es que ustedes forman parte de eso, pero en el sentido literal, porque cobran. Los exministros, los expresidentes...”
“Pero un escritor judío, Margalit, decía que no se debe utilizar el pasado como escudo para no rendir cuentas, porque eso es traicionar ese mismo pasado. Y, ahora que conmemoramos el 80.º aniversario de la victoria sobre el fascismo, deberíamos recordar esa lección. 3-0087-0000”
“Señora presidenta, hoy la señora Von der Leyen y otras personas han hablado de principios, pero hay un problema de coherencia: ¿por qué lo que vale para Ucrania no vale para Palestina? En el primer caso, Europa se ha puesto del lado de la víctima y le da armas para defenderse del agresor. En el segundo, se ha puesto del lado del agresor y le da armas para continuar con su genocidio. En el primer caso, se invocan las resoluciones de los tribunales de justicia internacional y, en el segundo, parece que se ignoran. El señor Netanyahu tiene una orden de detención internacional. Está acusado de genocidio. ¿Es que la vida de los niños palestinos no vale igual que la de los niños ucranianos? ¿Es una cuestión de color de la piel? ¿Es una cuestión de colonialismo? ¿De culpa histórica? La señora Von der Leyen es alemana.”
“Por tanto, desde Europa, no hay que dar ninguna lección a Cuba ni a ningún otro país mientras se siga colaborando con el genocidio que está sufriendo Palestina. 2-0398-0000”
“Señora presidenta, señora Kallas, no podemos hablar de la vulneración de derechos humanos en Cuba sin hablar de una de sus principales causas, que es el bloqueo criminal de los Estados Unidos. Nosotros defendemos los derechos humanos, pero los derechos humanos deben valer siempre. Usted ha hablado de las relaciones de Cuba con Rusia: ¿y nuestras relaciones con regímenes autoritarios y genocidas como el de Marruecos o el de Israel? Cuba mandó médicos a América Latina, a África o a Italia en la pandemia. Nosotros mandamos armas a Netanyahu y usted se reúne con sus ministros, con los ministros de un Gobierno acusado de genocidio, mientras caen bombas en Palestina. ¿A quién representaba usted en esa reunión? A la Europa de los derechos humanos seguro que no.”
“No debemos combatir el neoproteccionismo de Estados Unidos al servicio de las élites locales con más neoliberalismo al servicio de las élites globales. Por eso, otro mundo y otro comercio son posibles y urgentes. 2-0101-0000”
“Señor presidente, la guerra comercial de Trump es un síntoma de una crisis estructural, la del orden neoliberal que ha gobernado desde los años 80 el comercio global. Toda crisis es una oportunidad, no para volver a lo de antes o para imitar a Trump en una dinámica autodestructiva, sino para repensar el modelo desde parámetros más justos. Eso significa muchas cosas, pero —entre otras— fortalecer la soberanía democrática de nuestra economía, condicionar las importaciones al respeto de los estándares laborales y medioambientales. Significa también crear un espacio digital propio europeo, apostar por una multilateralidad más equilibrada y condicionar —impulsar— un control público de los sectores económicos estratégicos. Frente a los muros que levanta Trump, Europa debe levantar derechos.”
“El ministro español Albares ha condenado hoy el ataque al aeropuerto sin víctimas, pero no ha dicho nada del hundimiento del barco ni de los más de mil asesinados –cooperantes, médicos y enfermeras– que intentan salvar vidas. Esas muertes son una mancha indeleble en la conciencia de los líderes europeos que siguen cooperando con el genocidio en Gaza. Nuestra obligación como ciudadanos es movilizarnos como garantes del Derecho internacional y recordar que, cuando la barbarie se normaliza, la desobediencia es una obligación moral. 1-0232-0000”
“Señora presidenta, con el genocidio en Gaza, la historia nos mira y nos va a juzgar. Albert Camus decía que no hay mejor combate –combate más fuerte– que el del ser humano que se enfrenta al mundo con las manos vacías, pero con la dignidad intacta. Israel ha atacado un buque de ayuda humanitaria: Flotilla por la Libertad. Se trata de un crimen de guerra gravísimo que nos recuerda esa distinción moral, la de quienes tienen las manos limpias porque ayudan a las víctimas, y las de los que las tienen manchadas de sangre porque ayudan a los verdugos y callan ante esos crímenes. Ningún líder europeo ha dicho nada. ¿Qué habría sucedido si hubiera sido Putin –y no Netanyahu– quien hubiera intentado hundir un barco europeo?”
“Señor presidente, el orden internacional del cual nació la Unión Europea, tras el horror de la Segunda Guerra Mundial y Auschwitz, hoy está en crisis. Pero las crisis, señor comisario, son mitad fracaso, mitad oportunidad. La de 2008 se declinó por la derecha, con recortes, con austeridad, y fue un fracaso. La crisis de la pandemia se declinó por la izquierda, con bienestar, con derechos, y fue una oportunidad. Una oportunidad para tener una Europa más fuerte y unida. Hoy el dilema vuelve a ser el mismo. Frente a la amenaza de los Estados Unidos y de Rusia, dos proyectos vuelven a batirse en duelo. O la Europa negacionista, la Europa que niega al cambio climático, la Europa del sálvese quien pueda, la Europa del rearme masivo, los recortes y el despotismo financiero.”
“Hay egoísmo, odio, nacionalismo, racismo, fascismo y extrema derecha. Lo que necesitamos, señora Kallas, no es miedo, sino una reflexión serena sobre el modelo de seguridad. Necesitamos información, no propaganda. Necesitamos una economía social, no de guerra. Un kit de derechos, no de recortes. Casas para vivir, no búnkeres. 2-0185-0000”
“Señora presidenta, señora Kallas, su discurso del miedo —los búnkeres, los kits de supervivencia en caso de guerra— es un despropósito. Ustedes no solo nos toman el pelo sino que quieren manipularnos e inocularnos miedo para anestesiar nuestras conciencias, porque saben que una sociedad con miedo, en estado de shock, es una sociedad que puede aceptar cualquier recorte, resignada, que puede firmar ese cheque en blanco de 800 000 millones de euros para el rearme masivo, que se queda en casa y no sale a la calle a protestar. Pero nuestra obligación es quitarle el miedo a la ciudadanía y recordarle que de lo único de lo que debemos tener miedo es del propio miedo, como decía Roosevelt en la Gran Depresión. Porque ahí donde hay miedo, no hay esperanza, ni libertad, ni conciencia social.”
“De hecho, no podemos decir ni tan siquiera que no participamos, porque lo hemos apoyado. Y ante la Corte Penal Internacional no solo debería juzgarse a Trump y a Netanyahu, sino también a aquellos que desde Europa lo han apoyado enviándoles armas y participando en ese plan monstruoso. 2-0603-0000”
“Señora presidenta, con Trump y Palestina hemos vuelto al viejo Oeste, a cuando Estados Unidos exterminó a los norteamericanos nativos en 1830, o a cuando la Alemania nazi hizo lo mismo un siglo después con los judíos. Hay patrones que se repiten: una misma narrativa deshumanizadora, los guetos, los muros, la segregación, el exterminio, la deportación, la confiscación de los bienes, de las tierras... Es lo que hay detrás del vídeo macabro de Trump: donde había Gaza hay un resort turístico con estatuas de oro al estilo hitleriano, en honor a él, con hoteles construidos desde las cenizas de ese horror. Pero esa distopía no es nueva, forma parte del proyecto sionista del Gran Israel como Estado étnicamente puro. Y nosotros ahora no podemos decir que no sabíamos.”
“La justicia internacional tiene muchas deficiencias porque nació con un sesgo ya occidental, por eso nunca ha tenido problemas en perseguir los crímenes que se han cometido en el sur contra los enemigos de Occidente, pero ahora, por primera vez en la historia, se atreve con Occidente, se atreve con Israel, pero lo hace de forma timorata, de forma tímida. Nosotros debemos exigir más y por eso yo estoy planteando, como abogado penalista que soy, que aquí hay una responsabilidad penal, no solo de los Estados Unidos, no solo de Donald Trump, sino también de Europa, también de los comisarios que gobiernan este continente. 2-0499-0000”
“Y ante ese desafío, Europa, sí, señor comisario, debe proteger la independencia de los jueces, pero no solo con palabras, con hechos: debe aplicar el estatuto de bloqueo para contrarrestar las sanciones y sobre todo debe dejar de incumplir las resoluciones judiciales en relación a Palestina, las medidas cautelares acordadas; debe dejar de ser el súbdito de Estados Unidos para ser un bastión del Derecho internacional y de los derechos humanos. (El orador acepta responder a una pregunta formulada con arreglo al procedimiento de la «tarjeta azul») 2-0497-0000 João Oliveira (The Left), Pergunta segundo o procedimento «cartão azul». – Senhor Deputado Jaume Asens, falou no desrespeito por parte de Israel em relação às medidas determinadas pelo Tribunal Internacional de Justiça para que parasse o genocídio do povo palestiniano em Gaza.”
“Señora presidenta, si la justicia internacional fuera más fuerte, no solo Israel estaría sentada en el banquillo de acusados por crímenes de lesa humanidad y de genocidio por lo que ha sucedido en Palestina, sino también los Estados Unidos y Europa, por lo que los abogados penalistas llamamos «cooperación necesaria», por la ayuda militar, económica y política. Pero vamos en la dirección contraria, hacia la ley de la selva, al principio de la fuerza por encima de la fuerza de la ley: se está desmoronando el orden internacional surgido del horror de la Segunda Guerra Mundial, y Trump, incluso, quiere perseguir con sanciones ilegales a los propios jueces que no se pliegan a su voluntad. Normal, es un convicto con múltiples juicios pendientes. ¿Saben cómo se llama eso? Autoritarismo.”
“Ese es el modus operandi de una organización que actúa en más de sesenta países como una secta peligrosa, como una organización criminal, y desde Europa no podemos quedarnos callados: debemos actuar y dar protección a las víctimas, que puedan ejercer su derecho a la verdad, a la reparación y a la justicia, como hicieron los menores abusados sexualmente por la Iglesia católica. 1-0214-0000”
“Señor presidente, este fin de semana en Madrid ha habido un cónclave de ultras, lo mejor de cada casa de la internacional reaccionaria. También se ha emitido una serie documental de una periodista, Mònica Terribas, sobre el Opus Dei, organización a la que muchos de ellos pertenecen. ¿Y qué relación tiene una cosa con la otra? Pues que mientras en su particular cruzada religiosa contra las comunidades musulmanas han puesto otra vez el grito en el cielo contra estas, en cambio, han callado, no han dicho nada, frente a los abusos que ese documental ha puesto sobre la mesa: amenazas, coacciones, secuestros, explotación laboral y sexista, privación de la libertad, etcétera.”
“Sin la lucha de la sociedad civil organizada no habría jornada laboral de ocho horas, no habría mujeres en esta sala ni los enfermos estarían en los hospitales. La democracia necesita para sobrevivir a ciudadanos activos, organizados y movilizados para ejercer sus derechos. La democracia, no lo olvidemos nunca, no es un deporte de espectadores. 3-0393-0000”
“Señora presidenta, «la sociedad no existe, solo hay individuos». ¿Saben quién dijo eso? Thatcher, cuando le declaró la guerra a la sociedad civil organizada. Y ustedes se inspiran en ella para quitarle la financiación a las ONG, porque para ustedes solo hay empresas privadas e individuos como meros espectadores pasivos, aislados, conformistas, atemorizados, que no participan en los asuntos públicos. Ese es el proyecto político y cultural de la derecha. Ustedes lo que quieren es una Europa donde en las políticas públicas solo puedan influir sus multinacionales. Como la suya, señora Hohlmeier: usted está a sueldo de una empresa del lobby agroindustrial. Claro que no quieren ONG hablando del medio ambiente. Pero nuestra obligación es recordarles que los derechos no son regalos caídos del cielo.”
“Vamos hacia su declive, hacia su descomposición neoliberal o hacia su refundación a partir de los valores fundacionales, a partir de la actualización del «nunca más» de la posguerra frente a la barbarie. 2-0316-0000”
“Señor presidente, yo he escuchado a muchos de ustedes hoy hablar del orden internacional que se pone en peligro. Pero yo me hago una pregunta: ¿con qué autoridad podemos alzarnos frente a los delirios expansionistas imperialistas de Trump? Ustedes han hablado del principio de viabilidad de las fronteras, de las reglas internacionales, y estamos de acuerdo. ¿Pero no les parece algo contradictorio con nuestra posición con Palestina? Ahí también se juega el futuro de la humanidad, y nosotros hemos ayudado a allanar la pendiente resbaladiza donde se utiliza el principio de la fuerza que ahora Trump quiere aplicar a Groenlandia, a Canadá y a otros sitios, con nuestra contribución asentando ese precedente. Por tanto, me ha faltado un poco de autocrítica. Europa se enfrenta a un dilema existencial.”
“Hay mucho escepticismo, porque Netanyahu no quiere la paz, solo quiere recuperar algo de popularidad, rearmarse, ganar tiempo y continuar con la anexión de Cisjordania y el genocidio en Gaza, donde ya ha exterminado a casi el 10 % de la población. Netanyahu no parará hasta que Estados Unidos y Europa dejemos de darle apoyo militar, político y financiero y cumplamos con las exigencias del tribunal de La Haya, de las Naciones Unidas o de los principios más elementales de la humanidad. Hasta entonces no habrá paz. 1-0077-0000”
“Señor presidente, yo, lamentablemente, no comparto el optimismo de algunos de ustedes. No es un acuerdo de paz ni el fin de la violencia, el apartheid, la limpieza étnica, la ocupación. Ni tan siquiera es el cese permanente del fuego. Es solo una pausa en medio del infierno y la barbarie que viven los palestinos. Pero, sin el fin de esas atrocidades, sin justicia y reparación, sin Netanyahu detenido y juzgado, no habrá paz. Sí, es verdad: hay algo de alivio porque las armas han callado. Pero también sentimos mucha vergüenza, porque esto se podría haber firmado hace ocho meses —nos habríamos ahorrado miles de muertos— y no hicimos nada para que eso sucediera.”