Carlos Hernández Quero
Grupo Parlamentario VOX · Spain
“Porque llegar a tolerar y a justificar la actual situación de desplazamiento nacional en prestaciones sociales, en vivienda o en empleo es la consecuencia de haber pensado, en primer lugar, que no existe un «nosotros» y que, por tanto, tampoco hay un «los otros» y que, en definitiva, no hay ni deberes, ni obligaciones, ni compromisos ni c…”
“Nuestros compatriotas lo tienen muy claro: no existe la madre que atiende antes a un desconocido que a su propio hijo; ni el marido que procura antes el bien de un extraño que el de su esposa; ni tampoco el chico que no desee que a sus amigos, sus vecinos o sus compañeros de trabajo les vaya lo mejor posible.”
“Somos una comunidad nacional con rasgos distintivos y con una doble misión: la primera, garantizar nuestra continuidad histórica; y la segunda, cuidar, abrazar y elevar a aquel de los nuestros al que le va peor para que pueda ser libre y para que pueda mirar al futuro con esperanza.”
“Hablamos de ese tipo cosmopolita que ignora la llamada de la tierra, que se despreocupa del porvenir de su comunidad inmediata, tal vez por una mezcla de pereza y pedantería, pero que le gusta proclamar a los cuatro vientos su universalismo, su igualitarismo y su humanitarismo.”
“Gracias, presidente. Hoy debatimos algo que sonroja tener que debatir, algo muy sencillo e intuitivo, antropológico incluso, prepolítico desde luego: a saber, si las viviendas sociales en España, levantadas y sufragadas con el dinero de los españoles, han de alojar preferentemente a los españoles sin casa o no; si las ayudas a la maternid…”
“En consecuencia, solamente desde esta triste perspectiva en la que las personas ni compartimos nada ni pertenecemos a nada puede entenderse que se haya forzado al español a convivir con listas de espera interminables, con urgencias saturadas, que se le haya privado de la posibilidad de poder acceder a una vivienda después de haber favorec…”
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“Se inserta en una trayectoria, en una dinámica de regulaciones anteriores: el Decreto Ley 11/2020 y todas sus prórrogas, y las posteriores, el Decreto Ley 1/2025 y las prórrogas que vengan, que aquí ya se ha empezado a cocinar alguna. Todo esto ha -- 33 of 72 -- PLENO Y DIPUTACIÓN PERMANENTE 25 de noviembre de 2025 provocado una salida masiva de unidades del mercado que quien lo paga es, precisamente, el más perjudicado, aquel que necesita una casa, que la está buscando y que no la va a encontrar; y no la va a encontrar porque hoy una persona que entra en un portal inmobiliario encuentra la mitad de los anuncios que hace solamente cinco años, cuando empezaron las regulaciones. Cinco años después, la mitad de los anuncios; si esto no es un drama, que venga Dios y lo vea. (Aplausos).”
“Lo primero de todo: una ley no genera efectos exclusivamente en los lugares concretos donde se aplica; creo que esta es una cuestión que todo el mundo puede comprender. Pero, además, una ley, y más una tan cacareada como esta, genera expectativas y la gente se mueve por percepciones, por temores, por anhelos, por sensaciones y por expectativas. Todo el ruido que ustedes han hecho con los controles del precio ha generado una expectativa de inseguridad jurídica en los arrendadores, que han movido sus viviendas, cuando antes alquilaban a largo plazo, a otros usos no residenciales, contrayéndose de forma dramática la oferta residencial de larga duración, que es la que necesitan las familias y nadie más que las familias. Segundo, la ley de vivienda no surge de la nada.”
“Han vaciado ustedes los portales inmobiliarios de anuncios mientras la población crecía a ritmo de 500 000 personas al año y el resultado es el único resultado aritméticamente posible y esperable: precios más altos que nunca y cada vez menos metros cuadrados por cada ciudadano. (Aplausos). Hacinamiento, ¡vaya!, hacinamiento. Señor Ibáñez, algunos andan obsesionados con las viviendas vacías cuando el drama en los barrios de menos renta no son las viviendas vacías, son los realquilados, son los subarriendos, son que tenemos a tres familias viviendo en un piso de sesenta metros cuadrados. Ese es el drama de los barrios populares y no las viviendas vacías. Ante esto, ustedes dirán: No, es que la ley de vivienda no se aplica, es que la ley de vivienda no está en vigor.”
“En toda España, la oferta por los suelos, un 22 % menos que hace solamente dos años un mínimo histórico, tanto que más que un mercado parece la evacuación en avalancha y a trompicones de un edificio en llamas, un sálvese quien pueda en el que pierden los de siempre: las personas sin casa, los jóvenes que buscan emanciparse, las familias con pocos recursos o que tienen menores o dependientes a cargo; toda una gama de potenciales inquilinos a los que se ha forzado a entrar en una rueda interminable de castings inmobiliarios, desembolsos arbitrarios y requisitos leoninos, capaz de llevarse por delante la salud mental de cualquiera. Lo cierto es que no ha pasado por casualidad.”
“Pues bien, dos años y medio es tiempo suficiente para poder evaluar la tan jaleada Ley por el Derecho a la Vivienda que hoy se viene a modificar, y lo cierto es que los datos son tan crudos y descarnados que asustan al miedo. ¿Qué tenemos?”
“Muy sencillo: la legislación que permite que haya más pisos en el mercado, que favorece la emancipación de los jóvenes, la que relaja los precios de los alquileres, la que facilita que la gente corriente pueda adquirir una vivienda y la que alivia el bolsillo de los que menos tienen es una legislación benigna, útil y que sirve al bien común. Por el contrario, la legislación que reduce la oferta, que genera escasez, que acorrala a los que peor lo pasan, que ataca la dignidad material de las personas, que presiona al alza los precios es una legislación antisocial, antipopular y que destruye el tuétano de nuestra sociedad, que es el bienestar y la autonomía de las familias.”
“Gracias, señora presidenta. Señorías, las políticas públicas no van de eslóganes, van de resultados. Van de experiencia, de evidencia, de realidad, no de proclamas ni de dogmatismos; tampoco de buenas intenciones, señor Ibáñez, que yo sé que usted las tiene. En política lo que funciona se mantiene, se mejora, se adapta, se refuerza, se reforma, y lo que fracasa se deroga, se aparta, se relega, se descarta, pero también se aprende de ello y se recuerda para no repetirlo. ¿Cómo se traduce todo esto en materia de vivienda?”
“Y ahora nos dicen que no, que el problema no son las regulaciones fallidas, la inseguridad que han generado estas regulaciones, sino que el problema es el software y un algoritmo. La verdad es que es para volverse absolutamente loco. Sencillamente, si no hay pan, no se puede regular el orden en el que se reparten las migas. Si no hay vivienda, el algoritmo es absolutamente irrelevante. Pueden regular, si quieren ustedes, hasta el color de las aplicaciones, que la realidad no va a cambiar. Y la realidad es la misma: una generación esperando un piso que nunca llega. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).”
“Entendiendo que puedan mejorarse mucho, muchísimo, las cuestiones de los algoritmos, el problema de ninguna de las formas puede ser el algoritmo. El problema es que no hay pisos, que no solamente no han construido sino que también han sacado todos los pisos que estaban en el mercado. Han vaciado las aplicaciones igual que han vaciado los barrios y no queda ni un puñetero piso en alquiler en oferta. (Aplausos). Hay códigos postales en este país que no tienen ningún piso disponible. Hay municipios de más de 30 000 y 40 000 habitantes que no tienen ni un anuncio, ¡ni un anuncio! Cuando uno entra en una aplicación, tiene la mitad de los pisos disponibles que en el año 2020, la mitad, y los que hay son para verlos: alquiler de temporada, por habitaciones, pisos okupados, zulos a precio de mansión. Este es su legado.”
“Es como si en mitad de una crisis alimentaria, como si en una hambruna que está diezmando la población, nos pusiéramos a regular el orden en el que tienen que aparecer los platos en las cartas de los restaurantes. O como cuando falta pan, que en lugar de producir pan, nos dedicáramos a decir el orden en el que tienen que aparecer los bollos en la vitrina de las pastelerías. Exactamente eso. (Aplausos). Lo cierto es que no. Es que estamos en una situación de escasez. Que hay un déficit de viviendas que ya se acerca al millón de casas en la actualidad y se va incrementando en 200 000 cada año. ¿Y nos quieren hacer creer de verdad que el problema de la vivienda es el orden en el que aparecen los anuncios en Idealista?”
“Muchas personas y pocas casas es la mejor garantía de que suban los precios de esos grandes que ustedes tanto critican, sin mover un puñetero dedo. (Aplausos). Es el sueño húmedo de cualquier inversor. Es difícil comprometerse de forma más decidida con los beneficios de los poderosos, señorías de SUMAR. Finalmente, y fracasado por supuesto todo lo anterior, con una juventud que vaga errante entre castings inmobiliarios y alquileres intermitentes, nos dicen ahora que la solución es regular el algoritmo de Idealista y Fotocasa; que lo que falta para que los jóvenes se puedan emancipar es colocar bien el banner en la página web de la aplicación. Debe ser un chiste de humor negro.”
“Daba igual, porque a ustedes nunca les importó que algo funcionara, había que topar el precio de la vivienda porque sonaba muy revolucionario, y lo cierto es que lo que consiguieron fue topar el acceso a toda una generación a la vivienda; una generación que hoy está a medio camino entre el piso compartido con seis extraños a los treinta y pico y la vieja litera de casa de sus padres. (Aplausos). Después vino lo de la lucha contra la especulación, pero claro, muy creíble ya no resultaba, viniendo de uno de los partidos que más ha hecho para que los grandes puedan especular a sus anchas. Si un fondo echara hoy la carta a los Reyes Magos ¿qué pediría? Políticos que bloqueen la producción de vivienda y que traigan a cientos de miles de personas cada año que necesitan una vivienda.”
“Lo único que importaba era poder aferrarse a algo, aunque fuera un muñeco de paja, como el mito de los famosos cuatro millones de viviendas vacías, para no bajarse de la burra frívola y sibarita de que no hace falta construir. (Aplausos). Y digo sibarita y frívola porque solo quien tiene la vida resuelta puede negarse a que otros traten de resolvérsela. La negativa a construir en el contexto actual es un lujo que solo pueden permitirse los privilegiados. Luego, nos dijeron que la solución era topar los precios. Y lo defendían a capa y espada, daba exactamente igual que no hubiera un puñetero caso de éxito en todo el mundo, que siempre hubiera conducido a desplomes bruscos de la oferta y a la expulsión del mercado de las rentas más bajas y los más vulnerables.”
“En su histórico, en el de SUMAR, está la promesa de llegar a la media europea de vivienda pública. Objetivo loable, noble, grandioso. Pero, claro, con la herramienta pírrica del derecho de tanteo y retracto, una fórmula con la que solo se compran unos pocos cientos de unidades al año en toda España. No parece que sea una manera muy eficaz de poder llegar a esa media. También repitieron como loros el mito de los cuatro millones de viviendas vacías, sin importar, por supuesto, ni dónde están ubicadas, ni si hay trabajo, ni si hay servicios, ni si hay comunicaciones, ni su estado de conservación. Todo eso no importaba absolutamente nada.”
“Gracias, señor presidente. Empieza el sálvese quien pueda en el bloque de investidura, y el tema que promete llevarse más partidos por delante es el de la vivienda. SUMAR viene hoy aquí habiendo hecho los deberes, muy solemne, muy académico, muy tecnológico, a hablarnos del algoritmo de las plataformas de alquiler. Lo cierto es que suena importante. Uno lo escucha y no sabe si está ante la genialidad del siglo o ante el timo de la estampita versión posmoderna, si es audacia o si simplemente es una manera finísima de distraer al personal con lo insignificante y lo trivial, mientras dejamos de lado lo mollar de la cuestión habitacional. -- 42 of 74 -- PLENO Y DIPUTACIÓN PERMANENTE 18 de noviembre de 2025 (Aplausos). Conociéndolos, entenderán que nos decantemos más por lo segundo. Y es que la experiencia es un grado en esta Cámara.”
“… sin crear un mercado de alquileres robusto y confiable y sin cerrar fronteras a cal y canto, puede servir para quedar bien ante los acérrimos, pero no sirve para tener una familia, una casa. Más aún, más que una familia, una casa, lo que ustedes proponen es un problema, una ocurrencia; un joven, una litera; una familia, una habitación; dos familias, una habitación; un precario, un banco del parque; una pareja, un exilio; y un fondo, muchas casas. No puede hablar de justicia social quien es el arquitecto de la injusticia que tenemos con la vivienda. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).”
“Yo diría que de ninguna forma, porque es que ni siquiera a lo largo y ancho de toda la iniciativa hay una sola proposición, una sola mención a cómo favorecer que una familia del montón, que unos ciudadanos del montón, que Pérez y Sánchez y Gutiérrez puedan comprar más fácil de lo que compran los extranjeros, los fondos buitre y los ricos de todo el mundo. Ni una sola mención seria sobre cómo facilitar el pago de los impuestos, cómo eliminar el pago de impuestos a primera vivienda, cómo reducirlo, cómo diferirlo. Ni una sola mención al respecto. (Aplausos). Sinceramente, confunden el síntoma con la enfermedad. Pretender poner remedio a la cuestión habitacional con aliños fiscales, sin construir una sola casa, ya sea en el mercado libre, en el público…”
“No tiene nada que ver con el IVA; impuesto sobre transmisiones patrimoniales. Y en este asunto ustedes no dicen ni pío. Yo tengo una sospecha de por qué no dicen ni pío, tengo una sospecha. Tal vez es porque Esquerra Republicana fijó en Cataluña que el 10 % del ITP lo pagara por igual un fondo que tiene 500 000 viviendas o Iván y Julia, que quieren comprar su primera vivienda en Cornellà. Lo mismo el fondo que Iván y Julia. (Aplausos). Por eso ustedes aquí no hablan del impuesto sobre transmisiones patrimoniales, porque se les cae la cara de vergüenza. Gracias a ustedes, los grandes de fuera han ido devorando lo que era la clase media en Cataluña. ¿Se arrepienten?”
“Es más, por entrar simplemente en una cuestión. Quieren frenar la concentración de vivienda en pocas manos y lo que se les ocurre es un impuesto complementario dentro del IVA a partir de la compra de tercera vivienda. Dentro del IVA, el impuesto que grava la obra nueva. En un país donde no hay obra nueva, el impuesto que ustedes quieren subir es justamente el que tiene que ver con la obra nueva, con aquello que no existe. (Aplausos). Es como tratar una neumonía con caramelos para la tos, señor Rufián; una neumonía con caramelos para la tos. La entrada masiva de fondos que compran de golpe muchas unidades, que calientan el mercado, que dificultan el acceso a la compra a clases medias y populares, se produce sobre todo en segunda mano. Segunda mano, impuesto sobre transmisiones patrimoniales.”
“Más gente y menos casas, suben los precios. Más gente y menos casas, suben los precios. (Aplausos). Tampoco ni una sola palabra sobre cómo vamos a devolver oportunidades laborales a las ciudades medias, a las cabezas de comarca, a las ciudades intermedias, para que no se concentre toda la demanda de vivienda en tres, cuatro o cinco grandes polos. En definitiva, ni una sola palabra sobre nada que importe. Y no la hay porque, en verdad, sospecho que ustedes no tienen interés en solucionar absolutamente nada. Solo nos traen aquí un placebo fiscal para tratar de acallar la comprensible desesperación y rabia de la gente, de su gente también. Tal vez la iniciativa pueda ser audaz en términos de marketing, no lo sé, lo que sí sé es que es absolutamente estéril si uno aspira, como se ha dicho, a tener una familia, una casa.”
“Ni una palabra sobre cómo hacer crecer el parque de vivienda protegida. Y no, el derecho de tanteo y retracto que tantas veces mencionan no es una forma para hacer crecer el parque de vivienda protegida del 2,5 al 10 en un año, como ustedes plantean. -- 28 of 71 -- PLENO Y DIPUTACIÓN PERMANENTE 11 de noviembre de 2025 Ni una palabra tampoco sobre el desastre que han supuesto las regulaciones de los alquileres, con un desplome tal de la oferta que hemos condenado a rentas medias y bajas a vivir en el hacinamiento y en el piso compartido. Ni una palabra tampoco sobre cómo la inmigración masiva lleva a un auge desmedido de los precios de los arrendamientos. Lo decía el señor Ibáñez: es una cuestión aritmética. Da igual que sean de fuera o que sea su primo cuarto, el de Jaén. Más gente y menos casas, suben los precios.”
“De hecho, no es que no las aborde, es que ni siquiera las roza; ni siquiera las roza. Lo que nos trae aquí es el chocolate del loro. Se entretienen con cuestiones secundarias y nos entretienen con cuestiones secundarias mientras ahí fuera se está cometiendo un crimen contra el presente y el futuro de la juventud española. Aunque por decirlo con la exigencia del lenguaje que yo le he pedido, no se está produciendo, están produciendo ustedes dicho crimen, porque el lenguaje importa. Está la iniciativa que da gusto verla. No hay ni una sola mención a nada de lo nuclear o del meollo del problema de la vivienda. Ni una palabra sobre el desequilibrio entre oferta y demanda. Ni una palabra sobre la escasez de vivienda que bloquea la emancipación de los jóvenes. Ni una palabra sobre cómo construimos algo que no sea propaganda o cuentos chinos.”
“Todo son oraciones impersonales y pasivas: se ha producido una crisis de vivienda, la vivienda se ha convertido en inaccesible, se sufre una emergencia habitacional. Todo está escrito con un tono de distancia atroz, como si Esquerra Republicana no hubiera gobernado nunca ni un rellano. El señor Rufián pasaba por aquí cuando estábamos destrozando el mercado de la vivienda. Pasaba por aquí. Nunca ha tenido capacidad para condicionar lo que se escribe en el BOE. Nunca. El señor Rufián y sus compañeros pasaban por aquí y acababan de aterrizar de Marte recientemente. Pero con todo, lo peor no es esto. Lo peor es que estamos también ante una chapuza en el fondo, porque la proposición de ley no aborda ni una sola de las causas que están detrás de las dificultades de acceso a la vivienda en España.”
“El título ya lo tienen: Una familia, una casa. Así lo determinó usted aquí hace unas semanas, así lo ha dicho en la tournée televisiva que le han preparado a tal efecto por platós y late nights y así lo ha dicho también esta misma tarde: una familia, una casa. Una familia, una casa. ¿Quién no suscribiría eso? Yo lo suscribo. Cualquiera de nosotros lo suscribiría. Cualquiera de los que nos están viendo lo suscribiría: una familia, una casa. La cuestión es que desde que hicieron el anuncio, algunos estábamos esperando a ver cómo se podía concretar la fórmula para llegar a ese: una familia, una casa. Y la fórmula es esta proposición de ley que es, tanto en la forma como en el fondo, un poco chapucera. (Aplausos). Es un despropósito en la forma porque ya la propia redacción delata a sus autores.”
“Cada cierto tiempo, Esquerra aparece en esta Cámara con el ánimo de lavar su conciencia y buscar absolución por los males que ellos mismos han generado. En esta ocasión, traen una proposición de ley sobre vivienda porque hasta los guionistas de las peores películas de terror acaban sintiendo miedo de su producto. Y es normal, es normal. Uno mira el país que nos ha dejado el bloque de la precariedad, el bloque de la miseria y el bloque del desarraigo, el bloque del que orgullosamente forma parte Esquerra Republicana, y es difícil no sentir pavor y pánico; es difícil no sentir escalofríos. Causa tanto horror mirar la realidad que Esquerra Republicana ha contribuido a engendrar, digámoslo de forma generosa, que ahora su partido parece decidido a hacer un giro de guion y anda a la búsqueda de un final feliz para la película.”
“Gracias, señor presidente. Señor Rufián, si yo fuera del PSOE estaría aquí riéndole las gracias, dorándole la píldora y prometiendo una millonada de viviendas que nunca pensara entregar, pero como no lo soy, no estoy haciendo eso. (Aplausos). Y no es que aquí nos haya dado por caer en el tema de la vivienda de forma repentina. Yo llevo diez años hablando de vivienda, también en la academia; diez años. Usted hace diez años estaba inventándose una patria imaginaria para no pagar la beca comedor a sus primos de Jaén. Esa es la diferencia. Esa es la diferencia. (Aplausos). Es más, en ese momento, el señor Ortega Smith, al que usted también ha denostado hoy, estaba precisamente liderando la acusación popular contra los golpistas que usted estaba comandando. (Aplausos). Pero vamos al asunto.”
“Lo mismo lo único que quiere es ser libre para poder decidir si un día quiere seguir siendo ganadero, agricultor, pescador, pastor o trabajador manual en una fábrica o en una industria; nada más y nada menos. (Aplausos). Justamente, ese derecho, el de ser libre y poder elegir, es el que ustedes niegan. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).”
“Lo mismo, visto lo visto, lo que quiere el español de Puebla de Sanabria, el de Argamasilla de Alba o el de la Montaña Palentina no es teletrabajo, no es llevar lo urbanita al campo, no son gaitas posmodernas y, desde luego, no son coworkings. Lo mismo lo que quiere es poder mantener su tradición familiar, poder vivir del fruto de su esfuerzo, poder seguir dando de comer a sus vecinos, poder seguir manteniendo una vida en comunidad, no tener que soltar amarras con sus amigos y su familia; tener un tren que coger, una empresa en la que trabajar, una tienda amiga en la que comprar. Lo mismo, ¿eh? Lo mismo esto no es algo demasiado descabellado.”
“Porque ustedes, junto con el Partido Popular, han sido los guionistas, los productores, los que han puesto la banda sonora, los que han copado el reparto, y ahora vienen aquí a contarnos que solamente eran parte del público. ¡Hay que tener la cara muy dura! (Aplausos). No, hombre, no, entre el público quien estaba era tanto hijo de vecino de la España interior hasta las narices de un bipartidismo que trafica con su medio de vida, que le niega un futuro, que trata su entorno como un photocall para domingueros y que cree que el vivero de España ya no es España, sino que es Perú, Sudáfrica, Turquía o Marruecos.”
“Pero ya sabemos cómo termina la historia: familias rotas, condenadas a vivir en la distancia y forzadas a tener vínculos precarios e intermitentes; abuelos que solamente ven a sus nietos de Pascuas a Ramos; -- 41 of 77 -- PLENO Y DIPUTACIÓN PERMANENTE 21 de octubre de 2025 chavales obligados a compartir semisótanos en un barrio degradado de la gran ciudad, a cientos de kilómetros de sus afectos; padres e hijos que no se tocan, que no se besan, que no se abrazan y que solamente se hablan por wasap o videollamada. Claro, una vez que nos hemos contado todo esto, ¿les suena de algo, señorías del Grupo Socialista, esta película? ¿Les suena de algo?”
“Era la hora de liquidar los servicios que aún quedaban en pie en la España interior: sucursales bancarias, centros de salud, unidades oncológicas, estaciones, colegios, frecuencia de trenes, es decir, soledad, desconcierto, desconexión y abandono para millones de españoles; millones de españoles cuyo único delito fue, tal vez, no haber utilizado nunca sus agravios reales y clamorosos para chantajear al Estado, como sí hicieron otros ―y aún siguen haciendo―que solamente recibían privilegios y parabienes.”
“La siguiente fase, la tercera, consistió en estigmatizar hasta la náusea la vida rural o la vida industrial. Esto iba de llamar paleto a cualquiera que estimara a bien quedarse en su patria chica; de considerar gañán al que se quisiera apuntar a FP o quisiera seguir con el negocio familiar; de ridiculizar al trabajador manual; de impedir la limpieza de bosques y el mantenimiento de ecosistemas; de festejar el desarraigo; de desterrar las tradiciones, y, por supuesto, de creer que el campo es una postal o un escenario de stories de Instagram. (Aplausos). No contentos con ello, la cuarta fase prometía.”
“Después, en la segunda fase, vino lo de cargarse las oportunidades ya directamente en las cabezas de comarca, en los pequeños núcleos fabriles, en las agrociudades; lo de expropiar a hombres y mujeres del campo para entregar sus tierras a los caciques de las renovables; lo de cambiar olivos o vides por placas solares; lo de cerrar industrias que alimentaban provincias y comarcas enteras aquí para levantarlas en China; lo de amenazar con mandar al garete cientos de miles de empleos de la automoción por el capricho de cuatro burócratas; lo de inundar nuestros mercados con aguacates, pimientos, tomates y naranjas de mala calidad, producidas a miles de kilómetros de aquí en condiciones de semiesclavitud; lo de Mercosur; lo del fraude del etiquetado; lo de volar centrales térmicas y celebrarlo; lo de extinguir la vida de las nucleares entre aplausos y risitas; lo de hacer imposible la rentabilidad y, con ello, el relevo generacional.”
“La primera fase fue lo de tratar a patadas a los productores, lo de tachar de delincuentes ambientales a los agricultores honrados, lo de creer que un trabajador industrial era un terrorista climático, lo de obligar a los ganaderos a pasar más tiempo en el despacho haciendo papeleo que en la dehesa con su ganado, lo de impedir a un pastor defender y proteger a sus ovejas de los ataques del lobo, lo de imponer a un pescador las horas y los días que podía o no faenar, lo de criminalizar a los regantes, lo de mirar por encima del hombro a Inés por trabajar con animales o a Pedro por llevar un tractor diésel.”
“Gracias, señora presidenta. Reconozco que cuando leí la iniciativa no sabía si había una cámara oculta o si estaba leyendo el guion de una tira cómica. Lo cierto es que me quedé absolutamente a cuadros. ¡El PSOE ―es decir, el Partido Socialista, por si alguien duda― preocupado por el éxodo rural! ¡El PSOE, el partido artífice de la despoblación, el arquitecto del desmantelamiento industrial de España y uno de los partidos que más ha hecho por vaciar y vacilar a la España interior está ahora preocupado por el éxodo rural! (Aplausos). ¡Vivir para ver! Vamos a recapitular cómo hemos llegado hasta aquí.”
“¿No los quiere eliminar? Poder bajarlos. ¿No los quiere bajar? Poder diferir su pago para que ese joven, para quien ahora mismo es una barrera de entrada insuperable, pueda pagar esos impuestos diez, quince o veinte años después. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).”
“Sabrá usted que hay muchas personas en España que no han estado nunca en el paro, que llevan mucho tiempo trabajando, que tienen carreras apreciables, que su currículum está muy bien, que cobran en la media de su edad. Estoy hablando de jóvenes que, sin embargo, no pueden ni siquiera soñar con poder comprar una vivienda, y esos también están, de alguna forma, ayudando a calentar o a tensionar el mercado de alquiler, porque tienen ingresos que no están mal y, sin embargo, no pueden soñar con comprarse una vivienda, porque entre el 20 % que no les cubre el banco y los restantes impuestos se convierte no en una entrada, sino en una muralla, una muralla fiscal que ponen las diferentes Administraciones. No sé si usted se plantea poder bajar los impuestos a la compra de primera vivienda o poder eliminarlos.”
“Y si se concilian todos esos intereses, ya verá cómo mucha gente va a volver a poner su vivienda en el mercado de alquiler de larga duración. Y ya la última cuestión.”
“Finalmente, sobre la cuestión de los alquileres, se menciona con frecuencia en los debates en esta Cámara a países de Centroeuropa. Se habla de Viena o de Holanda, pero ustedes saben que para que en estos países haya alquiler asequible, muchas veces indefinido o de larga duración, lo que hacen es tratar de conciliar, de una forma que yo creo que es inteligente y de la que todos podemos aprender aquí, los intereses que tienen los inquilinos y los que tienen los caseros. Los que tienen los inquilinos son: oferta abundante, asequible, estable por mucho tiempo, y los que tiene el propietario son: poder recuperar su posesión en caso de impago o en caso de que no le estén pagando. Esa es la segunda parte, esa segunda parte que ustedes, cuando hablan de Viena, Holanda ―Países Bajos―, olvidan.”
“Yo le pregunto a usted, o si quiere a su experta, cómo se leen los siguientes datos: primer trimestre de 2021, 43 000 contratos registrados en INCASÒL; un año después, primer trimestre de 2022, 38 500; un año después, primer trimestre de 2023, -- 96 of 121 -- PLENO Y DIPUTACIÓN PERMANENTE 15 de octubre de 2025 36 000; un año después, primer trimestre de 2024, 34 000; y, un año después, primer trimestre de 2025, 27 000. Hay casi 20 000 contratos menos firmados en los últimos cinco años. ¿De verdad, esto es para sacar pecho? Porque es que a mí me alucina que haya gente aquí sacando pecho por datos que les dejan en bragas. No se puede sacar pecho por datos que te dejan mal (aplausos), no se puede, es mejor esconderlos.”
“No sabemos absolutamente nada, y la cuestión es que, si no construimos nosotros, otros van a construir y van a vivir en una tienda de campaña, en una chabola o encima de un banco en un parque. Más cuestiones. La otra vía para ampliar vivienda, más allá de la construcción, es hacer que vuelvan al mercado las viviendas que se destinaron a usos no residenciales. Tampoco he visto que haya habido propuestas para conseguir que aquellos que ahora las tienen en otros usos vuelvan al mercado; yo no las he visto. Le ha dicho usted con bastante soberbia al diputado del Grupo Popular que a ver si aprendía y se reunía con su experta para poder leer los datos de INCASÒL.”
“Y, desde luego, no me dirá que van a vivir exclusivamente en las viviendas sociales que van a producir, porque, al ritmo de diez mil al año, vamos a producir las viviendas que se necesitan ―no sé―, quizá en el año 2527; parece que por ahora no las vamos a tener. Entonces, también habrá que facilitar los medios para que no solamente en el mercado social, sino también en el mercado libre, se pueda producir vivienda. ¿Hay alguna propuesta sobre cómo se van a agilizar los procesos de transformación del suelo, sobre cómo se van a aligerar trabas, trámites, licencias o informes sectoriales para que se pueda producir vivienda? No hay nada de esto. ¿Hay alguna cuestión relativa tal vez a aumentar edificabilidad o densidad? ¿Tiene alguna postura sobre esto?”
“Porque, si no, la solución cuando alguien no produce vivienda es que otro se la produce por sí mismo y entonces empiezan el hacinamiento, el piso compartido, el subarriendo, el realquilado del realquilado, el chabolismo o la infravivienda. ¿Queremos eso en España? Yo creo que ninguno de los que estamos aquí lo queremos. Entonces, no sé por qué motivo no hay ni una puñetera palabra en su plan sobre dónde van a vivir las personas que sus compañeros del Consejo de Ministros quieren traer en los próximos cinco años o seis años, los que dura el plan. ¿Dónde van a vivir? (Aplausos). Es que no es una cuestión de que yo esté contra la inmigración. Sí, yo estoy contra la inmigración y usted está a favor, pero ¿dónde van a vivir? ¿Dónde van a vivir, de verdad?”
“Y las personas que vienen tienen la malísima costumbre de desear un techo y cuatro paredes, de necesitar una vivienda. ¿Cómo van a dar respuesta ustedes a esto? Porque es que no hay ni una puñetera palabra al respecto y la vivienda no se puede entender sin contexto. Las principales crisis de vivienda en todo el siglo XX han tenido los mismos elementos: una demanda inflada y un rapidísimo crecimiento de esa demanda, muchas veces por migraciones internas campo- ciudad. Fue así al término de la Primera Guerra Mundial y en los años cincuenta, sesenta y setenta en España, un poquito antes en los principales países de Europa, y lo que hicieron las élites, que iban siempre un par de pasos por detrás, fue tratar de producir vivienda para que nadie se quedara fuera.”
“VOX tendrá una postura muy dura, que será el control de fronteras, que no entre ninguna persona o que se vayan muchas que están aquí. Muy bien, pero se lo voy a decir en sus términos, no en los términos de VOX: usted, que es cosmopolita, internacionalista y quiere que vengan personas, dígame dónde van a vivir las personas que usted ―usted o el Consejo de Ministros― quiere que vengan, porque a veces tengo la sensación de que le ponen a usted la zancadilla. Usted puede prometer construir viviendas sociales a mansalva, pero nunca van a ser suficientes como para poder dar respuesta a la demanda masiva que está llegando a nuestro país. (Aplausos). Son insuficientes; aunque construyan las diez mil que construyen actualmente o, aunque hagan un porrón de viviendas, son insuficientes.”
“Me dice que hablo de inmigración, pero no hablo de inmigración, hablo de personas, porque el tema de la vivienda va de dos variables: de personas y de casas, no va solo de casas. Aunque en las cien páginas del Plan Estatal de Vivienda hablan solamente de casas, el tema de la vivienda va de personas y de casas. Incluso usted misma ha reconocido que hay un desajuste, un desequilibrio entre oferta y demanda, y ese desequilibrio, ese desajuste es porque no hay casas suficientes y hay muchas personas. Usted podrá entender que el motivo por el cual se fue a pique el anterior Plan Estatal de Vivienda y por el cual se irá a pique el siguiente Plan Estatal de Vivienda es porque no hay capacidad para producir vivienda al ritmo que entran personas en este país, es así de sencillo. (Aplausos).”
“En los círculos de inversiones, ahí sí que están muy interesados, porque hay unas rentabilidades de narices en el tema de los cuartos y no de las casas. -- 95 of 121 -- PLENO Y DIPUTACIÓN PERMANENTE 15 de octubre de 2025 Ha mencionado usted que España lleva tres décadas estancada en cuanto a emancipación de los jóvenes. Efectivamente, la única diferencia es que, cuando yo nací, el joven que se emancipaba tardaba tres años y medio en poder comprarse una casa de 80 metros cuadrados, según el salario medio del momento bruto, y ahora mismo tarda más de diez años, y en lugar de tener una casa de 80 metros cuadrados tiene el estuche de las Polly Pocket. Es la única diferencia. (Aplausos).”
“Gracias, presidenta. Señora ministra, comienzo respondiendo a una alusión velada que ha buscado con la mirada, sin mencionarme. Usted ha dicho que hay discursos en esta Cámara que degradan la sociedad y la democracia. No, hay promesas en esta Cámara que degradan la credibilidad de las instituciones. (Aplausos). Prometer dos millones de casas y hacer cero patatero degrada la credibilidad de las instituciones y la credibilidad de la democracia y degrada también el acceso a la vivienda de quien no tiene una casa y que, desde luego, no estará deseando poder saborear las mieles de ese coliving que usted nos ha contado que es tan deseable y que no creo que ninguna de sus señorías quisieran ni para sus hijos ni para sus abuelos. ¿Sabe quién sí está muy interesado en el rollo del coliving y de la compraventa de habitaciones?”
“Dejo para la réplica las sangrantes omisiones que hay en su plan, que demuestran que, más que un plan de trabajo, nos encontramos ante un plan de marketing. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).”
“Yo no sé cómo no se nos había ocurrido antes. Aunque, pensándolo bien, en verdad sí que se nos había ocurrido antes; no a nosotros, evidentemente. Esta modalidad que ustedes describen no es más que la versión posmoderna de las antiguas kommunalkas de los países socialistas de Europa del Este, donde las familias vivían como insectos en un terrario y lo único propio que tenían era su camastro. (Aplausos). Pues bien, ahora vamos a meter financiación a las nuevas kommunalkas del siglo XXI. Las zonas comunes ya no serán los patios, los rellanos o los portales; ahora serán los sofás, la vitrocerámica y los pasillos. Todo un avance de este Gobierno de progreso. Y hasta aquí el comentario de las propuestas.”