Carlos Hernández Quero
Grupo Parlamentario VOX · Spain
“Porque llegar a tolerar y a justificar la actual situación de desplazamiento nacional en prestaciones sociales, en vivienda o en empleo es la consecuencia de haber pensado, en primer lugar, que no existe un «nosotros» y que, por tanto, tampoco hay un «los otros» y que, en definitiva, no hay ni deberes, ni obligaciones, ni compromisos ni c…”
“Nuestros compatriotas lo tienen muy claro: no existe la madre que atiende antes a un desconocido que a su propio hijo; ni el marido que procura antes el bien de un extraño que el de su esposa; ni tampoco el chico que no desee que a sus amigos, sus vecinos o sus compañeros de trabajo les vaya lo mejor posible.”
“Somos una comunidad nacional con rasgos distintivos y con una doble misión: la primera, garantizar nuestra continuidad histórica; y la segunda, cuidar, abrazar y elevar a aquel de los nuestros al que le va peor para que pueda ser libre y para que pueda mirar al futuro con esperanza.”
“Hablamos de ese tipo cosmopolita que ignora la llamada de la tierra, que se despreocupa del porvenir de su comunidad inmediata, tal vez por una mezcla de pereza y pedantería, pero que le gusta proclamar a los cuatro vientos su universalismo, su igualitarismo y su humanitarismo.”
“Gracias, presidente. Hoy debatimos algo que sonroja tener que debatir, algo muy sencillo e intuitivo, antropológico incluso, prepolítico desde luego: a saber, si las viviendas sociales en España, levantadas y sufragadas con el dinero de los españoles, han de alojar preferentemente a los españoles sin casa o no; si las ayudas a la maternid…”
“En consecuencia, solamente desde esta triste perspectiva en la que las personas ni compartimos nada ni pertenecemos a nada puede entenderse que se haya forzado al español a convivir con listas de espera interminables, con urgencias saturadas, que se le haya privado de la posibilidad de poder acceder a una vivienda después de haber favorec…”
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“La VPO se inventó en contextos como este; precisamente, en momentos de gran concentración urbana, de crecimiento muy rápido de la población en las ciudades, de demanda explosiva, de oferta raquítica, de poder adquisitivo por los suelos. En esos contextos se inventó la VPO. Hagan VPO. Hagan lo que sea con tal de poner punto final a tanto punto y seguido de una generación errante, que vaga entre casa y casa. (Aplausos). Por cierto, señora ministra, ustedes, que tanto hablan de especulación, ¿saben cuál es el requisito para especular con un bien? Que este bien sea escaso, que lo posea muy poquita gente y que mucha gente lo necesite o lo desee. ¿A quién le interesa que la vivienda siga siendo hoy un bien escaso?”
“¿Qué podría hacer alguien que estuviera preocupado por los de abajo y su situación de precariedad residencial? Supongo que lo primero de todo sería proveerles del techo que les falta: construir, construir y construir o rehabilitar, rehabilitar y rehabilitar, me es exactamente igual, pero hacerlo a mansalva para terminar de una vez con la lacra de la inestabilidad residencial; poner suelo a disposición; incrementar alturas; aumentar la densidad; acabar con el diezmo que se lleva el Estado cada vez que alguien quiere promover, construir o comprar; tener unos presupuestos de vivienda dignos; hacer VPO, que se inventó para esto.”
“Y lo peor de todo es que esto no son grandilocuentes expresiones del diputado de la ultraderecha; esto, que ha sido deliberado y una estafa, es lo que decían sus jefes, Ábalos y el señor Sánchez, en sus mensajes de wasap: que estas medidas iban a destrozar el mercado, que estas medidas iban a hacer que la gente perdiera. Y yo le pregunto: ¿qué nombre reciben aquellos políticos que hacen políticas injustas a sabiendas de que van a generar dolor a su gente? ¿Qué nombre reciben? (Aplausos). -- 39 of 94 -- PLENO Y DIPUTACIÓN PERMANENTE 21 de mayo de 2025 En este contexto de emergencia habitacional, en el que cada vez es más evidente la distancia entre las casas disponibles y la gente que busca casas, ¿qué podría hacer alguien que estuviera de verdad preocupado por esta falta de casas?”
“Han mandado ustedes a una generación y a la gente común, en general, a la marginalidad, a una cuneta social. Hay menos casas y cada vez más caras, una trampa para ratones de la que solamente se puede salir si la gente hace la maleta rumbo al exilio, y eso es algo que nosotros no queremos en absoluto. Por resumir, decían que venían a defender a los inquilinos y lo que han hecho ha sido traer el infierno a la tierra para ellos. Mientras tanto, okupas, jetas y especuladores hacen su agosto con una ley que parece hecha a su medida.”
“Si soplamos las velas el año que viene o el siguiente, ya nos iremos al hacinamiento, a la infravivienda, al barraquismo del siglo XXI, al sinhogarismo. Y no se preocupe que, mientras ustedes estén en el Gobierno, sus ojos y los míos verán en este país chabolismo. No tengo ninguna duda y no la tenga usted tampoco, porque, de hecho, estamos ya en una fase prechabolista; o, si no, ¿cómo definiría usted lo de las casas barco, lo de las camas calientes, lo de las cápsulas para dormir, lo de los minipisos de dieciocho metros cuadrados o lo de las autocaravanas? Esto es un poco dickensiano, es de novelas del Londres victoriano, pero es lo que tenemos ahora mismo aquí. Por eso le digo que, si ustedes siguen aquí, dentro de muy poquito veremos chabolas.”
“Han creado ustedes una casta de inalquilables, de parias sin casa, de jornaleros del casting; una generación caracol con la casa a cuestas o, si lo quiere de otra forma, una generación de rodillas, postrada y totalmente humillada. ¿Y qué ha pasado mientras tanto con los precios? ¿Qué ha pasado con los precios? Que los precios han subido un 30 % desde el año 2020 y entre un 5 y un 15 % en el último año en función de las zonas. Así que ustedes, que en sus presentaciones hablaban de Ley por el derecho a la vivienda, al final de lo que tienen que hablar es de ley por que la vivienda sea un lujo, que es lo que han conseguido, que la vivienda sea un auténtico lujo. Y esto hoy, en su segundo cumpleaños.”
“Significa que la mitad de los inquilinos de este país están en riesgo de exclusión social. Significa también que lo único que progresa en este país es el porcentaje de personas que no se pueden emancipar, y significa castings inmobiliarios. Esto no es una metáfora. Lo que hay al final del casting, lo que hay al final del túnel son decenas de miles de personas que no tienen casa hoy, que no tendrán casa mañana y que tampoco la tendrán pasado mañana: jóvenes, familias con niños o dependientes a cargo, autónomos, gente con un sueldo muy bajo, con contratos muy recientes. Todos ellos estaban hace veinte años ahí ahí de comprar y ahora ni siquiera pueden ser inquilinos.”
“¿Y qué significa que tengamos menos oferta también en un contexto en el que la demanda crece hasta el infinito? Significa escasez. ¡Escasez! Y la escasez significa parejas mirando de forma compulsiva un portal inmobiliario y chocándose una y otra vez contra la realidad, contra el escaparate de un país, que ya no les pertenece, que ya no es para ellos. Significa quebraderos de cabeza, discusiones. Significa que la gente no puede planificar, que no puede seguir su vida. Significa renuncias. Y significa también condiciones leoninas para alquilar. Resulta que no puedes ni llenar la nevera, pero tienes que poner cuatro meses de fianza y dos de garantía adicional, precisamente, por la inseguridad jurídica que ustedes han traído (aplausos); inseguridad jurídica que significa inseguridad material para la gente común, inseguridad material.”
“Desde 2020, momento en el que empezaron ya con el laboratorio y las primeras pruebas de lo que luego sería la ley de vivienda, la oferta ha caído un 56 % en toda España; un 85 %, por ejemplo, en Barcelona. Esto quiere decir que, de cada cien casas que en aquel momento, 2020, estaban ofertadas, solamente quedan quince. Quedan quince. No sé si es un truco de prestidigitación, porque yo no sé cómo se puede conseguir que desaparezcan tantas casas en tan poco tiempo. No lo puedo entender. Y tampoco entiendo cómo, con estos datos, ustedes se pavonean, se jactan y sacan pecho continuamente de una ley de vivienda que lo único que ha traído es dolor. La firma de contratos de alquiler, también en Cataluña, ha caído un 40 % en tan solo cuatro años. ¿Qué significa esto? ¿Qué significa que tengamos menos oferta?”
“Quiere poder organizar su proyecto vital sin que las obsesiones ideológicas de un político le distraigan de ese proyecto o sin depender de los vaivenes de un -- 38 of 94 -- PLENO Y DIPUTACIÓN PERMANENTE 21 de mayo de 2025 fondo de Luxemburgo. Quiere poder organizar su vida. Y otra cosa más, señor ministra, en este segundo cumpleaños quieren mandar al garete una ley de vivienda que ha cumplido ya demasiados años y que, al revés que el buen vino ―al revés―, no parece que vaya a mejorar con el tiempo. Todo lo contrario, solamente va a traer más estragos, más dolor, más injusticia y más precariedad a los hogares españoles. (Aplausos). Señora ministra, los números son cabezones, son tozudos, son elocuentes: 120 000 inmuebles menos que hace solamente dos años, ¡120 000!”
“Usted sabe que, para que la vivienda se convierta en un derecho, no basta con repetir una y mil veces derecho a la vivienda, derecho a la vivienda, derecho a la vivienda. Decía Unamuno: No proclaméis la libertad de volar, sino dad alas. Pues no proclamemos el derecho vacío, hueco y de imposible aplicación de la vivienda, sino demos los medios para que de verdad pueda ser real este derecho a la vivienda. (Aplausos). Basta ya de derechos vacíos y basta ya de cuentos progresistas, la gente quiere hechos, quiere factos. De su retórica, de su lenguaje, de sus presentaciones, de sus anuncios, de sus vídeos de TikTok, creo que está mareada hasta la náusea. Es así, quiere realidades concretas, tangibles, palpables y llaves en su mano. Quiere grúas donde hay solares.”
“No, no hay ninguna libertad cuando la precariedad y la inmediatez invaden cada aspecto de tu vida y te impiden planificarte, ahorrar, querer, cuidar o simplemente ser feliz. No hay libertad ahí. No hay libertad. Ya sabemos que ustedes son unos ases del marketing y los titulares y que son capaces de convertir y pintar de colorines todo aquello que en verdad es oscuro y pavoroso, pero no se confundan, ahí fuera hay toda una generación, más que una generación, yo diría que prácticamente todo un país, que está ya hasta las narices y hasta el gorro de tanta declaración pomposa, de tanta retórica alambicada, de tanto lenguaje relamido, de tanto humo barato y de tanto vendedor de crecepelo escondido entre puños y rosas y pancartitas moradas, la verdad. (Aplausos).”
“Puedes elegir lo que más te guste, a fin de cuentas, tú mandas y eres libre; libre de pagar una pasta que no tienes ni tendrás para pagar un cuchitril en el que ni siquiera podrás poner cuadros ni pintar las paredes, porque no es tuyo, pero eres libre. Sí, muy libre. (Aplausos). Lo que sucede con este concepto de libertad como ausencia de límite, como autonomía total de una voluntad que todo lo puede es que es un camelo, porque no hay ninguna libertad en aplazar continuamente la paternidad porque no tienes un hogar en el que poder criar a tus hijos. Tampoco hay libertad en vivir como la horda prehistórica, en un estado de incesante nomadismo, ni hay libertad cuando no hay seguridad residencial.”
“Se puede elegir, esa es la clave siempre, tener derecho a todo. Ley por el derecho a la vivienda. Por supuesto, faltaría más, por el derecho a la vivienda sobre el papel. Eso sí, que el papel lo resiste todo. El papel y las presentaciones de PowerPoint y Canva. Ley por el derecho a la vivienda es un eslogan maravilloso, espectacular. Ya la aplicación práctica, pues, bueno: ahí te apañes, chaval; mira este zulo maravilloso que tenemos para ti, majete; también este semisótano interior, con un poquito de humedades, eso sí, pero con una capa de pintura se puede vivir; o este bajo sin ventilación que antaño fue una carnicería, mira qué aventura.”
“Entiendo que es para ustedes un día absolutamente alegre; en cambio, es triste para millones de jóvenes a los que se les ha condenado a una muy cruel disyuntiva: seguir durmiendo hasta la eternidad en la vieja litera del cuarto de casa de sus padres, vivir la vida loca de mudanza en mudanza ―y tiro porque me toca―, hacer turnos para cocinar, para asearse o para comer con extraños o directamente largarse de un país en el que los políticos los tratan a patadas ―opción a la que lamentablemente cada vez más españoles se están acogiendo―. (Aplausos). El menú no parece muy suculento, la verdad, no parece muy apetitoso. Pero bueno, al menos se puede elegir, ¿no? Que parece que es lo fundamental en esta era del «yo, mi, me, conmigo», del «yo me lo guiso, yo me lo como», del «sé quien quieras ser».”
“Gracias, señor presidente. Buenos días, señora ministra. Lo han celebrado tanto, han dado tanto bombo a sus medidas y han presumido tanto de sus supuestos logros que entiendo que me corresponde felicitarla hoy por el segundo cumpleaños de la ley de vivienda. Felicidades a usted y a todos los grupos parlamentarios que lo hicieron posible. Ya tienen ustedes lo que tanto anhelaban: un mercado inmobiliario absolutamente destruido y demacrado.”
“Después, nosotros. Más tarde, nosotros. Luego, nosotros. Y finalmente, nosotros. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).”
“Diez, y con esto termino. La consecuencia inevitable de todo este proceso que va de okupar un inmueble a okupar un país con la connivencia y la tolerancia de los políticos es que los españoles quedan siempre los últimos: castigados, despreciados, postergados, invisibles. Ante esa tesitura, hay que mandar un mensaje absolutamente inequívoco: primero, nosotros.”
“Y ustedes, que andan tan preocupados —con razón— cuando un fondo expulsa a unos vecinos de su barrio, no entiendo cómo no les preocupa lo mismo cuando una mafia, cuando una banda, cuando la fuerza del número expulsa a miles de españoles también de su barrio y les lleva a cortar, a dejar de tener raíces. Y ustedes callan porque esto en verdad les parece bien, porque no creen que los nuestros tengan derechos preminentes -- 17 of 66 -- PLENO Y DIPUTACIÓN PERMANENTE 18 de marzo de 2025 en nuestro país. Ustedes, que tanto hablan de zonas tensionadas, deberían saber que esto sí que es una zona tensionada, Salt y Mataró, y el Puche, y Parla, eso sí que son zonas tensionadas; tensionadas y hostiles, donde hay miles de españoles atrapados, donde no solamente hay que desocupar viviendas, sino que hay que desocupar barrios enteros.”
“Señorías, en España hay códigos postales completamente ocupados por la inmigración masiva, entornos al filo de convertirse en zonas no go, calles donde cruzarse con un español o donde cruzarse con un negocio tradicional se ha convertido en una suerte de exotismo. Son lugares donde el problema ya no es que haya un letrero en catalán o en castellano, es que no lo hay, ni en catalán ni en castellano. Tampoco hay academias ni bares, ni jubilados en la plaza, ni niños jugando en el parque. Son lugares donde todo lo occidental ha quedado replegado en el hogar, donde los españoles hacen vida mínima en la calle, siendo la calle precisamente el mayor tesoro que tenían siempre, tradicionalmente, las ciudades populares: la calle para jugar, para reunirse, para encontrarse, para disfrutar. (Aplausos).”
“Y si no lo pudieron hacer fue exclusivamente por la rectitud moral y el nivel profesional de una funcionaria; exclusivamente por eso. Entonces, habida cuenta de que estos son los méritos que uno tiene que presentar para poder tener una vivienda social, díganme, para que yo pueda informar en mi entorno, a mi hermana, a mis amigos, qué tienen que hacer para tener una vivienda. ¿Tienen que quemar las calles o además de quemar las calles tienen que llevar hiyab o tienen que hablar en árabe? ¿Qué tienen que hacer para tener una vivienda? Díganme, ¿qué tienen que hacer para tener una vivienda? (Aplausos). Nueve. No estamos ante una okupación puntual del espacio público, estamos ante una okupación cotidiana, constante, que no acaba. Gente que impone sus mundos en nuestros mundos.”
“Cuando la comparsa de okupas, extranjeros e islamistas y antifascistas se adueñan no ya de las casas, sino de las calles, como hemos visto esta semana, cuando imponen sus normas, cuando los ayuntamientos se rinden, cuando comienza la transferencia de rentas del bolsillo de los españoles al bolsillo de los extranjeros, cuando nuestro pueblo precarizado y maltratado tiene que pagar la fiesta a los de fuera, cuando se quiebran las redes de solidaridad que tanto necesitan los nuestros, pasamos, en definitiva, de amparar la delincuencia a premiarla con fondos públicos, porque eso es lo que querían hacer Junts y Esquerra en Salt, querían dar una vivienda social al imán saltándose la cola, adelantando a todos los ciudadanos honrados que estaban esperando esa vivienda social. (Aplausos).”
“Si no hay okupación, como dicen algunos parlamentarios, ¿a quién desocupan las empresas de desocupación que tanto les preocupan? ¿A quién desocupan? ¿A hadas, a gnomos, a gremlins, a brujas? ¿A quién desocupan las empresas de desocupación? (Aplausos). Hasta aquí, lo consabido. Ocho. Como resultado de su negacionismo y de su connivencia hemos entrado en una nueva fase, la fase Salt, que es cuando la okupación salta de los inmuebles al espacio público y del espacio público a la legislación, y de ahí a las ayudas sociales.”
“Cuatro, que la tolerancia con la okupación y con la inquiokupación lleva a un desplome de la oferta de pisos disponibles, y quien sufre esto son los jóvenes y las rentas más bajas, que ya no tienen quien les alquile y quedan condenados al piso compartido o al zulo a precio de mansión. Quinto, que el Estado que no es capaz de garantizar a sus ciudadanos su propiedad, no es un Estado digno de tal nombre. Seis, que los principales beneficiarios de la okupación son los políticos, porque el artículo 47 de la Constitución mandata a los poderes públicos hacer efectivo el derecho a la vivienda; a los poderes públicos. Son ellos quienes tienen que brindar una alternativa habitacional, son ellos quienes tienen que hacer vivienda social y no la hacen. Y siete.”
“Pues es cortísimo porque la okupación no afecta solamente a los propietarios, afecta a los vecinos. Porque en España no vivimos en chalés en mitad de ninguna parte, sino que vivimos en bloques y vivimos en barrios. Y en esos bloques y en esos barrios, cuando hay okupación, lo que hay es vandalismo, deterioro de zonas comunes, problemas de convivencia, violencia cotidiana, narcopisos, armas de fuego, vecinos acogotados y entornos absolutamente tomados por las mafias. Esto, por cierto, nunca pasa en las zonas bien ni en sus burbujas happy flower. Pasa en esos sitios a los que ustedes solamente van en campaña electoral, vestidos de turistas (aplausos), y van tan poco que no lo saben.”
“Acuden, no sé si por pereza, por negligencia, por ignorancia o por todas a la vez juntas al portal del Ministerio del Interior y de ahí sacan que el año pasado hubo solamente 16 400 casos de okupación, y se quedan tan anchos. Pero es que este dato es solamente la punta del iceberg, porque ahí no están incluidos -- 16 of 66 -- PLENO Y DIPUTACIÓN PERMANENTE 18 de marzo de 2025 los miles de demandas civiles, que el Gobierno se resiste a registrar y a contabilizar, ni las decenas de miles de víctimas que, ante el laberinto judicial absolutamente insoportable que espera a un propietario para recuperar la posesión, deciden optar por vías informales de resolución del conflicto. La estimación de la Plataforma de Afectados por la Ocupación es de entre 80 000 y 100 000 víctimas y, aun así, el dato es cortísimo. Y es cortísimo, ¿por qué? Tres.”
“Periodismo de calidad, sin duda. (Aplausos). Según los datos de estos Pulitzer de Hacendado, conocer a una víctima de la okupación es una auténtica anomalía, algo así como cruzarse con alguien que sea pelirrojo, zurdo, bizco y, al mismo tiempo, mida más de dos metros diez. Pero lo cierto es que, si la cantidad da la medida de lo importante, señorías, aquí no podríamos hablar de prácticamente nada de lo que obsesiona a la izquierda posmoderna, que ya sabemos que se caracteriza precisamente por elevar y por apelar a las necesidades de las mayorías. Dos, la falsedad de los datos. Los datos que da la izquierda son más falsos que una moneda de tres euros.”
“Gracias, señor presidente. Señorías, el negacionismo de la okupación ha destrozado el mercado de alquileres y ha llevado a una situación límite a los barrios más humildes de este país. Yo entiendo que a la izquierda ‘cuqui’ todo esto le importe un comino, porque sus prioridades son otras mucho más urgentes y, desde luego, elevadas, pero a la gente común le va la vida en ello, y precisamente por eso permítanme hacer diez reflexiones sobre la okupación en España. Uno, el problema de la cantidad. La izquierda repite como un papagayo que los afectados por la ocupación son el cero coma no sé cuántos ceros del total de viviendas. El dato, claro, procede de los de siempre. Sientan cátedra sobre okupación los mismos que nos decían aquello de ‘salimos más fuertes’ o aquellos que decían que los rebeldes sirios eran demócratas de toda la vida.”
“(Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).”
“Está tan bien el edificio ―parece que piensan― que vamos a pintar las paredes de colorines para que sea más bonito. Y no, es que el edificio no solamente no está bien, es que lleva tiempo tambaleándose su estructura; es que está en un riesgo tan evidente de colapso que no sé cómo ustedes pueden seguir enfrascados en sus chorradas y sus futilidades. Sean conscientes, de verdad, hay una España real que acampa fuera de la ideología de género, que acampa fuera de la SER, que acampa fuera de los debates autorreferenciales de la izquierda progre, que acampa fuera de Lavapiés y de Gracia, fuera de sus repúblicas de bajas emisiones, que es una España laboriosa, solidaria y enraizada, a la que sus obsesiones ideológicas le importan un bledo. Muchas gracias.”
“No pueden acabar con el machismo en el PSOE, no pueden acabar con el machismo en SUMAR, no pueden acabar con el machismo en Podemos; en ninguno de sus periódicos de la ciénaga mediática que les rodea pueden acabar, porque cada semana son nuevos casos de periodistas, y, sin -- 13 of 59 -- PLENO Y DIPUTACIÓN PERMANENTE 13 de marzo de 2025 embargo, le piden a Perico y a Maite, que se dejan la piel en algo que redunda en beneficio de sus vecinos, que ellos sí, ellos tienen que tener un plan, una comisión y no sé qué otros disparates más. Ellos sí; ustedes no, pero los demás sí; siempre es así. No sé si ustedes se han dado cuenta, pero mucho de lo que se tramita en esta Cámara son modificaciones legales propias de una nación rica, de una sociedad sin problemas.”
“Y el problema, señorías, es que el camino se recorre andando, y ustedes han caminado muy poco, han caminado muy poco. Porque resulta que exigen a la cooperativa de estuquistas de Villabajo lo que no exigen a la cúpula del Partido Socialista, a la cúpula de SUMAR o a la cúpula de Podemos; lo que no exigen a las redacciones de sus medios de cabecera. Exigen a estas cooperativas que tengan unos planes, unas comisiones, unas fórmulas y unos protocolos para detectar el acoso o para detectar las agresiones que ustedes no tenían en sus partidos, y si los tenían qué mal funcionaban. (Aplausos).”
“El futuro de la economía social a ustedes les preocupa bien poco; solo están interesados en que las cooperativas estén alineadas con sus monsergas y con sus sermones; y si Manolo, Rocío, Inés y Pedro se quedan sin trabajo, a ustedes les parece bien; y si los hijos de Linares, de Béjar o de Tomelloso tienen que emigrar, a ustedes les parece bien; y si la burocracia asfixia a una modesta cooperativa de vivienda, a ustedes les parece bien; y si se hunde una cooperativa, en definitiva, a ustedes les parece bien, porque, para ustedes, lo único importante en las cooperativas es que sean inclusivas, que tengan sus cuotas, que tengan sus comisiones, sus planes de igualdad, sus puntos violeta y todo aquello que se les vaya ocurriendo por el camino.”
“Ustedes lo que quieren es un individuo aislado, sin dimensión comunitaria, sin familia, sin anclajes, sin ámbitos de relación naturales y, por eso, les molestan tanto las cooperativas y quieren atentar contra su independencia, que es ―ya se lo he dicho antes―, según sus propios principios fundacionales ―que usted ha olvidado, no le pasaron eso en el esquema―, su razón de ser. Ustedes quieren todo bajo su bota, desde el Tribunal Constitucional hasta el aula de un colegio; desde el Consejo General del Poder Judicial hasta las redes sociales; desde Televisión Española hasta las cooperativas, todo; y, siendo esto grave, lo más grave es que, en un contexto de precariedad rampante, ustedes hacen oídos sordos a las necesidades del sector.”
“¿Están a favor de las cooperativas agrícolas los que firman acuerdos comerciales que suponen la invasión en nuestros mercados de fruta y verdura de mala calidad, producida a miles de kilómetros de distancia? (Aplausos). ¿Los que se jactan de estar defendiendo Mercosur están a favor de las cooperativas? ¿De verdad? ¿Los que prohíben explorar y explotar nuestros recursos están a favor de las cooperativas? Y, por supuesto, lo último, los de la izquierda, los del caso PSV, el mayor escándalo de una cooperativa de vivienda social, que estafaron a más de veinte mil cooperativistas obreros, ¿están ustedes a favor, de verdad, de las cooperativas? (Aplausos).”
“Pero, bueno, ustedes vienen aquí a decirnos que están muy a favor de las cooperativas, y yo pregunto: ¿Están a favor de las cooperativas los que se cargaron las cajas de ahorros? ¿Están a favor de las cooperativas los de la concentración bancaria? ¿Están a favor de las cooperativas los heraldos de una globalización que destruye la pequeña explotación, la pequeña industria y el pequeño comercio en favor de la multinacional y la franquicia? ¿Están a favor del consumo de cercanía los que deslocalizan la producción de aquí y se la llevan a miles de kilómetros? ¿Están a favor de una cooperativa agrícola los del Pacto Verde y los de la Ley de Restauración de la Naturaleza? ¿Están a favor, de verdad, los que exigen a nuestros productores que satisfagan requisitos que no piden a los de fuera?”
“¿Las comisiones y los planes de los que usted hablaba o las restricciones arbitrarias, por ejemplo, que vienen de Bruselas y que amenazan su futuro laboral? ¿Qué cree usted que le preocupa más? Si su cooperativa, pongamos, estuviese dedicada al suministro de aceite, ¿qué le preocupará? Seguramente las talas masivas de olivos y las expropiaciones forzosas de campos enteros para regalárselos a los caciques de las renovables. Seguramente sea eso lo que le preocupe y no lo que usted ha estado contando aquí. (Aplausos). A cualquier cooperativista, a cualquiera, lo que le preocupa es este modelo fiscal y regulatorio cada vez más asfixiante que lleva a su trabajo a la extinción, y este modelo económico cada vez más global y competitivo que lleva a sus comunidades a la desintegración.”
“Así que sí, hoy es más necesario que nunca. Sin embargo, señorías, no corren buenos tiempos para ser cooperativista en España, porque, ¿qué le preocupa a un cooperativista de nuestro país? Si es agricultor, seguramente la competencia desleal de los productos extranjeros que pone en jaque y acaba con su medio de vida; la subida de impuestos, como por ejemplo al diésel, que necesita para poder trabajar; o los ataques continuos a sus costumbres. Si es ganadero, ¿qué le puede preocupar? Echar más horas en un despacho que en la dehesa, más tiempo haciendo cola ante una ventanilla de la Administración que en el veterinario, no poder defender a su ganado de los ataques del lobo o tener que producir a pérdidas. Seguramente eso le preocupe. Si es pescador, ¿qué cree usted que le preocupa?”
“(Aplausos). En consecuencia, comprenderán ustedes ―a pesar del mitin al que hemos tenido que asistir sin tener carné de SUMAR― que el modelo cooperativo cuente con toda nuestra simpatía y con todo nuestro afecto, porque es un modelo estupendo para aquellos que creemos que los cuerpos intermedios son valiosos y para quienes no rendimos culto ni al ciudadano escuálido y atomizado del ‘yo me lo guiso yo me lo como’ ni a la humanidad abstracta, homogénea e incorpórea que algunos entusiasman. Si ayer tenía razón de ser el modelo cooperativo, hoy lo tiene más que nunca, porque las personas se ven cada vez más pequeñas ante grandes corporaciones que se desentienden de su fortuna y ante enormes -- 12 of 59 -- PLENO Y DIPUTACIÓN PERMANENTE 13 de marzo de 2025 maquinarias burocráticas que no respetan ni su libertad ni su naturaleza.”
“Como es sabido, la filosofía que impregna el modelo cooperativo es muy grata, muy próxima a la tradición conservadora, aunque usted se haya empeñado en hacer ver que nos preocupa que la gente coopere. No, no, el cooperativismo es muy grato, muy próximo y muy caro a la tradición conservadora, siempre muy preocupada por las economías de escala humana y por garantizar el pleno desenvolvimiento de las personas en sus unidades naturales de convivencia: la familia, el vecindario, la parroquia, la comunidad, el trabajo, el territorio… De hecho, es tan próxima que resulta imposible rastrear las raíces de la economía social y no toparse de bruces con los nombres, por ejemplo, de Chesterton, de Belloc y de la teoría distributista; es imposible seguir estudiando las raíces de la economía social y no toparse con la doctrina social de la Iglesia, con el principio de subsidiariedad, con la encíclica Rerum Novarum, con Quadragesimo Anno, con Emmanuel Mounier, con los personalistas comunitarios, con los orígenes de la democracia cristiana, con los no conformistas franceses, con los inicios de las primeras cajas rurales, con el sindicalismo agrario… Es absolutamente imposible y a nadie ha de extrañar este parentesco, porque el cooperativismo, señora ministra, constituía sobre todo una tercera vía y una esperanza; una tercera vía entre la concentración de poder en el capital y la concentración de poder en el Estado; una alternativa humana que ambicionaba familias fuertes y comunidades fraternas; una alternativa que ante el avance del individualismo más ramplón y egoísta y del colectivismo más gris, lo que quería era justamente más sociedad, más protagonismo para la gente común y más protagonismo para las personas.”
“Señorías, el cooperativista se mueve por amor, por obligaciones recíprocas, por vínculos naturales, por ayuda mutua y por compromiso; no por ideología, no por amasar grandes sumas de dinero. Esto, claro, los convierte en sujetos contraculturales y tremendamente peligrosos para el poder, porque ustedes ―que desde luego no se chupan el dedo y que les gusta tener todo bajo control― detectan que ahí, en esa independencia de criterio, en esa transversalidad, en esa preocupación genuina por la polis y por sus semejantes, en esa negativa a someterse a otros, hay un riesgo, sí, claro que lo hay, el riesgo de la libertad, y por eso quieren domesticar a las cooperativas, por eso quieren colonizarlas (aplausos), por eso quieren marcarlas con su impronta ideológica y por eso quieren convertirlas en un apéndice más del Estado, de un Estado que, lo siento, señora ministra, es desde hace tiempo una prolongación, no de SUMAR, sino una prolongación del Partido Socialista Obrero Español.”
“Al cooperativista le resbalan las polémicas de tres al cuarto de las llamadas élites culturales, le importan un pimiento sus dogmas, sus frivolidades y sus obsesiones sobre cómo tiene que vivir o dejar de vivir la gente; la causa del cooperativista ―es bien sabido por todo el mundo― es la de lo próximo, lo real, lo concreto, lo espontáneo y lo común: el futuro de una comarca, el acceso al crédito de jóvenes, la prosperidad de ganaderos y agricultores, el consumo de cercanía que fija población y que garantiza empleo, la promoción de vivienda asequible, el relevo generacional en la pesca… Esos son objetivos de un cooperativista, y el que participa en una cooperativa, que sabe todo esto, lo hace en su condición de vecino, de parroquiano, de usuario, de consumidor, de productor, de compañero de faena… Lo hace en esas condiciones, lo hace por lo que es, no por lo que vota, por lo que es, por lo que le une a otros, no por lo que le divide.”
“Un cooperativista no hinca la rodilla, no dobla la cerviz, no agacha la cabeza, no pide permiso ni replica consignas ni eslóganes vacíos. Su causa no es la de las pancartas, ni la de las elucubraciones teóricas, ni la de las etiquetas. Su causa es muy diferente.”
“Su nacimiento libre, autogestionado y desde abajo es lo opuesto a cualquier lógica de instrumentalización, control y supervisión por parte del Estado, y su desarrollo al servicio exclusivo de los intereses, las necesidades y las preocupaciones de sus socios es un recordatorio de humanismo, decencia y solidaridad en estos tiempos marcados por neurosis ideológicas y en los que la burocracia parece extenderse e invadirlo todo. Hablamos de cooperativas, señora ministra, de cooperativas, no de sucursales de Ferraz ni de delegaciones de Moncloa, de cooperativas. (Aplausos). Aunque lo pretendan, el amo de un cooperativista no será nunca un político ni un ministro, el amo de un cooperativista es la comunidad natural a la que sirve y nada más.”
“Pero también rechazo, rechazo porque lo que hace esta reforma es una injerencia ―también le ha molestado esta palabra, señora ministra― en un sector, el de la economía social, que por su propia naturaleza es autónomo y ajeno a presiones y cantinelas ideológicas. Señorías, el atractivo de las cooperativas reside en su independencia, -- 11 of 59 -- PLENO Y DIPUTACIÓN PERMANENTE 13 de marzo de 2025 en su horizontalidad, en su carácter popular, pequeño, local, familiar, orgánico, incluso podríamos decir prepolitico.”
“Sospecha por el nulo interés del Ejecutivo por abordar los retos reales que afrontan hoy las cooperativas en España, amenazas que se ciernen sobre el sector que, sin embargo, ninguna de ellas es anunciada y ni siquiera parece querer ser conjurada en este proyecto de ley, que es mucho más una adaptación cosmética ―sí, la palabra que da el buen Estado― del cooperativismo al lenguaje del clan posmoderno que una respuesta a sus desventuras, y es que estamos ―sí, una vez más― ante un caso más, el enésimo, en que el Ejecutivo parece más interesado en el marketing que en la política, en la comunicación que en las soluciones, en el envoltorio que en la sustancia.”
“Debatimos hoy la enmienda a la totalidad que mi Grupo Parlamentario presenta, y que también ha glosado la señora ministra, a este Proyecto de Ley Integral de Impulso de la Economía Social, un proyecto que incluye algunas cuestiones positivas de eficacia práctica que, sin embargo, quedan ensombrecidas por otras de mayor magnitud, que solamente nos despiertan sospecha y rechazo.”
“Gracias, señora presidenta. Señora ministra, ha recitado usted de maravilla los principios fundacionales que rigen las cooperativas, pero se ha olvidado de uno: autonomía e independencia, asociarse sin hacerse dependiente y sin responder a intereses externos; se ha olvidado decir ese, la verdad. (Aplausos). Confunde también que el hecho de que el 60 % del sector sean mujeres no lo convierte en un sector feminista, sino en un sector femenino. Hay que tener cuidado con las palabras, porque cuando uno no tiene cuidado con ellas comete errores como el que usted ha cometido, que ha dicho que «ustedes denostan». No; se dice: «ustedes denuestan». La superioridad moral que ha tenido usted se la aplica. (Aplausos). Ya comenzamos. (Risas).”
“(Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).”
“Hay que construir para que jóvenes y rentas bajas que han sido expulsados de la posibilidad de comprar vuelvan a tener la posibilidad de acceder a una vivienda en propiedad. Hay que construir para que los españoles anónimos tengan un hogar digno de tal nombre, no para seguir concentrando la propiedad en pocas manos, ni para que grandes fortunas extranjeras hagan su agosto, ni para levantar bloques de estudios unipersonales o de apartamentos turísticos donde no hace falta, ni para que unos pocos depreden nuestro patrimonio natural o peguen el pelotazo que llevan años esperando. Hay que construir al servicio de un orden justo y de una causa noble, y a mí no se me ocurre una causa más noble que la de devolver al español corriente la posibilidad de ser dueño de su casa y, con ello, de ser dueño de su destino. Muchas gracias.”